Julieta

Jueves, 16 de Junio de 2016 | 11:55 am | No hay comentarios

Título original:

Julieta

Dirigida por:

Pedro Almodóvar

Duración:

99 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Emma Suárez, Adriana Ugarte, Daniel Grao, Inma Cuesta, Darío Grandinetti, Rossy de Palma, Michelle Jenner, Pilar Castro, Susi Sánchez, Joaquín Notario, Nathalie Poza, Ramón Agirre, Mariam Bachir, Blanca Parés, Priscilla Delgado, Sara Jiménez, Tomás del Estal, Agustín Almodóvar, Bimba Bosé

El cine de Pedro Almodóvar puede ser identificado como uno de los más complejos en cuanto al estudio del comportamiento humano se refiere, y que, a través de su extensa filmografía, ha podido desarrollar un estilo único y reconocible en cada uno de sus trabajos, logrando una maduración en términos estilísticos y de creación de personajes, pero siempre manteniendo una particular conexión entre todas sus obras. Esto, sobre todo si se tiene en consideración sus últimas cintas que, lejanas a lo que hizo en “Átame!” (1989) o “Tacones Lejanos” (1991), consiguen establecer un sello particular presente en todas sus etapas. Siguiendo un camino similar a su fase más cercana al melodrama, su más reciente cinta trae de vuelta a un personaje femenino como protagonista, en una historia que gira alrededor de la culpa y el dolor.

JULIETA 01Decidida a mudarse a Portugal, Julieta (Emma Suárez) se ve enfrentada al encuentro casual con su pasado cuando, caminando por Madrid, se topa de improviso con la amiga de infancia de su hija Antía, de quien no recibe noticias desde hace muchos años. Abrumada por la situación, comienza a escribir sobre su hija y de cómo en un viaje en tren conoció a Xoan (Daniel Grao), padre de Antía. Este ejercicio lleva a Julieta a desempolvar los recuerdos más dolorosos de su vida, los que ayudarán a entender el distanciamiento de su hija.

Las películas de Almodóvar se basan en la pasión, el deseo y la exploración de la conducta humana en su estado más crudo, siendo estos elementos parte del universo del melodrama, y sin duda se puede ubicar a “Julieta” dentro de este género, siendo la construcción de sus personajes la principal razón de esta relación. Ellos viven su sufrimiento intensamente, otorgándole un peso desmedido a sus angustias; son seres sacrificados y que viven de manera intensa.

JULIETA 02Su protagonista –interpretada por Adriana Ugarte al mando de la versión más joven y Emma Suárez en la versión más contemporánea– es una mujer fuerte que no pierde la esperanza, a pesar de los golpes que le da la vida, luchando incansablemente por mantener vivos sus lazos familiares y amorosos. Julieta no es un personaje fácil de entender, pues de actitud hermética se vuelve indescifrable, rasgos que hablan de su complejidad, otorgando espacio al espectador para cuestionar sus acciones. Con esto cede a la culpa el foco de atención, pues será puesta intencionalmente en todos sus personajes, funcionando como el catalizador de sus decisiones y el motor que hará mover la trama instalada en un guión intenso y de varias capas.

El relato, estructurado en saltos temporales, cuenta cómo Julieta pasa de ser una profesora de literatura clásica a una madre que ve roto el lazo con su única hija, recurso que el director ya había utilizado antes en su filmografía, pero que esta vez con la elipsis, producto de la decisión de cortes en el montaje, deja suprimidos trozos que sugieren hechos vitalmente importantes que suceden fuera de cámara. El problema radica en que las piezas entregadas en pantalla no son suficientes para lograr armar un rompecabezas particularmente complejo en la construcción de sus personajes, particularmente cuando se trata de entender las razones del alejamiento de Antía con su madre.

JULIETA 03La estética que ha trabajado Almodóvar a lo largo de su carrera cinematográfica se deja notar sin sutilezas y sus calculados encuadres hablan de un estilo meticuloso, que no deja afuera ningún detalle. En una puesta en escena característica de su obra, le permite a colores intensos y vivos crear contrastes cautivantes, que están presentes como protagonistas de cada secuencia, otorgando a los espacios un valor agregado único. Particularmente, el color rojo encuentra un lugar primordial dentro de su paleta, representando la fuerza expresiva de su imaginario visual, siendo parte omnipresente desde el primer minuto hasta el término del metraje, y se establece como el foco de atención, casi vociferando el significado que se le asocia en términos psicológicos y que resume el concepto central de la cinta.

“Julieta” logra sostenerse; si su objetivo es contar una historia visceral, cumple completamente. Sin embargo, no se puede desconocer el complejo trabajo de Almodóvar a través de los años y, considerando el amplio abanico de obras que completan su filmografía, esta última está lejos de sus mejores trabajos, pero es una muy buena adición a una etapa caracterizada por profundizar y desmembrar el drama en todos sus matices.

Por Ángelo Illanes

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