Intensa Mente

Miércoles, 17 de Junio de 2015 | 1:18 am | No hay comentarios

Título original:

Inside Out

Dirigida por:

Pete Docter y Ronaldo Del Carmen

Duración:

94 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Animación

Quince títulos que están entre lo más resplandeciente del cine de las últimas décadas ha entregado Pixar, un verdadero milagro de estudio, un prodigio que los tiempos que corren no lo merecen del todo. Como un acontecimiento se vive la llegada de cada una de sus películas, desde que en noviembre de 1995 debutara la ya clásica “Toy Story”. Pero en años recientes, más por el desbordamiento de las expectativas que por algo palpable, ha empezado a extenderse la idea de que la compañía pasa por un período de estancamiento, de fatiga, como si luego de tantas joyas consecutivas fuera natural el descenso de la genialidad. Un apunte un tanto apresurado, pero de cierta forma atendible por el estreno –justo un año después de la inmensa “Toy Story 3” (2010)- de una discretísima secuela de una película de por sí bastante menor, “Cars 2” (2011), y doce meses INSIDE OUT 01después por el arribo de una modesta cinta con el timbre Disney, como “Brave” (2012). No muchos lo entendieron así, pero con la muy entretenida “Monsters University” (2013) el estudio enderezó de manera notable el rumbo. Y ahora, con su estreno número 15, el reencuentro es total. Tras un par de títulos vacilantes y un 2014 en que no pasó por las salas, la reunión con la compañía de la lamparita es todo lo que cabría esperar: emoción a raudales, un caramelo para los niños, un estacazo para los adultos.

“Intensa Mente” trascurre dentro de la cabeza de Riley, una niña de once años que acaba de mudarse de Minnesota hasta San Francisco con sus padres. Dentro de ella, las cinco emociones personificadas habitan los Cuarteles Generales, con Alegría liderando y dando a orden a un equipo además compuesto por Tristeza, Furia, Desagrado y Temor. La adaptación de la niña a su nueva vida revienta en que los cinco entren en conflicto, terminando por instalarse la confusión luego de que Tristeza accidentalmente provoca que ella y Alegría se extravíen al interior de la mente de Riley.

INSIDE OUT 02Empleando juguetes, peces, autos, insectos, monstruos, ratones o robots, Pixar ha demostrado que no hay obstáculos inabordables cuando el motor creativo es urdir obras cargadas de amor e inspiración, con hondas repercusiones y no más fin que reflexionar acerca de la vida. El paso que implica “Intensa Mente” es conquistar con la personificación de las emociones, y la idea es genial y la película la exprime con brillantez. Eso, en buena parte, por la dualidad en la que se extiende la historia.

Lo anterior está conectado, indudablemente, con algo transversal en las obras Pixar: una narración perfectamente aceitada. “Intensa Mente” propone un paso adelante en esa dirección. Su enrevesada narrativa no se transforma en problema alguno para el vértigo de la película, tampoco para su emoción. Ambas, de hecho, se detonan a partir del sentido de dependencia que se genera entre las cinco emociones y las acciones de Riley. Alegría deja bien clara la relación: “Somos las emociones de Riley. Somos quienes hacemos que Riley sea Riley”.

INSIDE OUT 04La aventura se mueve todo el tiempo en ese desdoblamiento. Así, luce, por un lado, su pareja protagónica compuesta por Alegría y Tristeza, tan entrañable y complementaria como las duplas más icónicas de la compañía: Wazowski y Sullivan, Marlin y Dory, Carl Fredricksen y Russell, y por supuesto Woody y Buzz. Por otro lado, emergen con brillos propios sus secundarios, encumbrados al tope de genialidad en su delineamiento, liderados por el inolvidable Bing Bong, una de las cotas más alta en ese sentido. En el viaje de Alegría y Tristeza, despliega –como no podría ser otra manera- imaginación a destajo en la elaboración de la mente de Riley, recordando un poco a películas como “Cloudy With A Chance Of Meatballs” (2009).

Pero si hay arrojo en contar la historia a dos bandos, es levemente más mesurada en la urgencia que le imprime al conflicto central. Busca, de cierta forma, equilibrio. Cuenta una carrera contra el tiempo, pero no tiene los contornos épicos de otras cintas de la compañía, como “Up” (2009) o “Monsters, Inc.” (2001), y eso es porque no le hace falta. Lleva hasta horizontes tan impresionantes su idea central, que no necesita proyectar como su finalidad incrustar mayores dosis de sentido de la acción.

INSIDE OUT 03“Intensa Mente”, sin prisas, se adentra en la memoria, en la naturaleza humana, en las emociones. El lento abandono de la infancia y el dolor que eso involucra, es presionado sin miedo por la película, que finalmente funciona como resumen de las inquietudes Pixar, donde la palabra crecer es probablemente el motor de sus obras. Universal y dolorosa, sin dejar de ser divertida, para ello el nuevo filme de Pete Docter se nutre de parte del resto de las cintas del estudio, como el entrañable afán reivindicador de “Ratatouille” (2007) o el espíritu de buddy movie de “Finding Nemo” (2003).

Es cierto que 2014 fue un año en que Hollywood despegó con títulos interesantes, pero la ausencia del mayor estudio animado de la industria, la ausencia de su mirada insustituible y humana, se hizo sentir. Una montaña rusa de emociones es lo que propone Pixar con cada una de sus obras, por lo que una maravillosa noticia sería que no siguiera sucumbiendo ante la tentación de hacer secuelas. Pero virtualmente perdida esa batalla, si sus creaciones originales siguen irrumpiendo de vez en cuando y son tan sobresalientes como “Intensa Mente”, no habría mucho espacio para quejarse. Otro hermoso tesoro de Pixar ha llegado a los cines y la acción inmediata es correr a verla.

Por Gonzalo Valdivia

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