In-Edit Nescafé: “Hedwig And The Angry Inch”

Sábado, 16 de Noviembre de 2013 | 12:39 pm | No hay comentarios
In-Edit Nescafé: “Hedwig And The Angry Inch”

Hedwig And The Angry Inch

Año: 2001

Dirigida por John Cameron Mitchell

El personaje de Hedwig se ha vuelto algo emblemático tras años de presentaciones teatrales y la subsecuente película basada en la obra original, que ha adquirido carácter de culto. Y es que la historia del rockero transexual no pasa desapercibida, no sólo por lo extravagante del personaje y lo explícito de su historia, sino que también porque John Cameron Mitchell (creador de la obra y director, guionista y estrella de la película) se encargó de dotar al musical de un conmovedor discurso dentro del espectáculo.

HEDWIG & THE ANGRY INCH 01Hedwig nació como Hansel en el Berlín dividido, antes de enamorarse de un soldado norteamericano, convertirse en mujer, mudarse a Estados Unidos e iniciar una carrera musical. Actualmente se dedica a presentar sus radicales números junto a su banda, “The Angry Inch”, en restaurantes que realmente no tienen cabida para ella mientras sigue el tour de su ex (Michael Pitt), un cantante que logró la fama usando las canciones de Hedwig y no le dio nada del crédito.

Todo lo que sabemos del pasado del personaje lo conocemos mediante monólogos del mismo Hedwig a la audiencia, que rompe la cuarta pared para relatarnos fragmentos de su infancia y de su vida con una tristeza casi indiferente. Pasajes del pasado teñidos de azul, y narrados de forma inocente y simplificada que se interconectan con la línea de tiempo central, buscan que nos haga sentido el viaje de un personaje con el que podría ser más difícil empatizar sin estas escenas.

Lo mismo sucede con el repertorio musical, una serie de canciones rock con influencia setentera que intervienen más para hacernos comprender el estado de una historia actual en pausa que para mover dicha historia hacia delante. Y es en estos momentos que la película se vale de sus trucos más originales y arriesgados, desde giros de cámara en 360º y planos cenitales, hasta una serie de dibujos hechos a mano e inocentes gráficas que retratan las obsesiones de Hedwig y se toman la pantalla para acompañar sus meditaciones expuestas en las letras de las canciones.

HEDWIG & THE ANGRY INCH 02El metraje es corto y la película, dinámica. El montaje es rápido, los colores vivos y la música ruidosa. No se siente excesivo, porque todo está en función de lo que se está contando. Hedwig es exceso y ni la película ni el personaje se disculpan por ello.

Y lo mismo con John Cameron Mitchell en el protagónico, quien, lejos de tener vergüenza, abraza el arquetipo, trasciende el artificio, el maquillaje y el disfraz y dota a Hedwig de toda la franqueza y tristeza que el personaje no se conforma con sentir, sino que también necesita expresar. Ya sea contándonos su perspectiva del amor en “The Origin Of Love”, sobre su fallida operación de cambio de sexo en “Angry Inch” o sobre aceptarse a sí mismo en la más sentida de todas las rendiciones, “Wig In A Box”, el personaje ve en el rock un desahogo que no le importa compartir con el indiferente público del local venido a menos en el que le tocó presentarse aquel día.

Se podría decir que la actuación de Mitchell hace la película, pero la película en sí –con su a veces notorio bajo presupuesto y reducciones de algunas situaciones- anota demasiados puntos en humor, valentía y originalidad como para dejar de considerarla. Este es John Cameron Mitchell, director, guionista, actor y cantante, dando todo de sí, fallando a veces, pero nunca dejando de crear algo único en su forma.

Por Ignacio Goldaracena

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