In-Edit Nescafé 2013: “Trapananda en la Patagonia Occidental”

Lunes, 9 de Diciembre de 2013 | 12:14 pm | No hay comentarios
In-Edit Nescafé 2013: “Trapananda en la Patagonia Occidental”

Título original: Trapananda en la Patagonia Occidental

Director: Ignacio Aliaga

Duración: 90 minutos

La zona de Aysén en el país puede ser sujeto de distintos documentales, ya que es particular en su geografía, sus conflictos políticos e históricos, y en su escasa población. Pero es una apuesta interesante el analizar todos estos vectores desde un punto de vista nuevo: el de la música. “Trapananda” es el nombre mítico que le pusieron los navegantes españoles a la región que hoy conocemos como Aysén, y que para la mayoría no es más que un inhóspito lugar al sur de Chile alejado de todo. Pero ahondando en sus paisajes infinitos, se puede encontrar un apasionado pueblo orgulloso de sus costumbres y dispuesto a hacer prevalecer su historia, y eso es lo que se aventura a dar a conocer el documental.

TRAPANANDA EN LA PATAGONIA OCCIDENTAL 01Lo que el narrador hace en la cinta de Ignacio Aliaga es contextualizar. Nos dice donde estamos situados, encuentra a sujetos dispuestos a dar a conocer la historia de la zona y luego da un paso al lado y deja que la música y las imágenes hablen en su lugar. Así es como pasan adelante artistas locales como Mate Amargo, que empiezan a comentar sobre “esta tierra que se ha hecho de dolor y sufrimiento”. A través de entrevistas y fotos recuperadas de principios del siglo pasado, podemos ir juntando las piezas que arman el lugar que se ve en pantalla, todo acompañado de la música folclórica de los conjuntos que componen los testimonios. Son las historias de colonos, pobladores, inmigrantes y militares, de cómo llegaron a la región y por qué decidieron quedarse. Varían desde las más cotidianas hasta las más extravagantes, pero todas se unen en el fuerte arraigo que parecen tener por la región patagónica. Todo esto se da a conocer mientras continúa presente en el fondo la yuxtaposición de las rancheras típicas de los cantautores de la zona junto a las imágenes de los paisajes locales.

Y, como es de esperarse, las imágenes que se muestran son hermosas. El material de archivo recopilado por el director para dar cuenta de cada fragmento de este lugar, funciona tanto informativa como estéticamente. Cerros, lagos y montañas en las que es difícil imaginarse viviendo a un pueblo, son el escenario para armar esta comunidad, pero también nos sumergimos en las calles de la ciudad y su cultura, en las casas de los habitantes y en sus tradiciones y juegos. Somos testigos de la celebridad local de la que gozan Mate Amargo y Nicasio Luna, y vemos al pueblo reunido para verlos tocar. A pesar de que no sea estrictamente un documental de música, “Trapananda” es una película que existe gracias y a través de ella.

TRAPANANDA EN LA PATAGONIA OCCIDENTAL 02Narrativamente, más que una progresión de los temas, lo que el documental busca es abarcar lo más posible. Siendo exhaustivo en su cobertura, los testimonios recopilados cuentan la misma historia y desde distintos ángulos, coincidiendo en que los habitantes quieren conservar la historia como la escribieron los pioneros, manteniendo vivos a estos héroes olvidados. Cubren desde la Guerra de Chile Chico y cómo le afectó a los antepasados de los pueblerinos, hasta los conflictos actuales con que se enfrenta la región y que amenazan al entorno natural. Se demuestra el sufrimiento por cómo afuerinos se han ido aprovechando últimamente de lo que se produce en Aysén, pero aunque el resentimiento es palpable, el documental no se detiene en esa faceta.

“Trapananda en la Patagonia Occidental” no es una obra de denuncia, sino de memoria. Es una celebración mediante la música que nace de una violenta historia y un llamado a la valorización del territorio. Más que una lección de historia, este documental es un diario compuesto por testimonios que buscan mantener vivo un rincón olvidado del fin del mundo.

Por Ignacio Goldaracena

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