In-Actividad Paranormal

Jueves, 21 de Agosto de 2014 | 10:43 am | No hay comentarios

Título original:

A Haunted House 2

Dirigida por:

Michael Tiddes

Duración:

86 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Marlon Wayans, Dave Sheridan, Kirsty Hill, Liana Mendoza, Scott Burn, Gabriel Iglesias, Rick Overton, Iva La'Shawn, Audrey Petenbrink, Mikal Kartvedt, Jaime Pressly, Ashley Rickards, Essence Atkins

Es cierto que mientras más variedad haya en cartelera, más propiedad tenemos de elegir qué tipo de película queremos ver. No obstante, variedad no significa calidad, y mientras hay producciones magníficas que no se pueden dejar de lado, también hay alternativas más económicas, en cuanto a diseño, historia y trasfondo, elaboradas básicamente con el fin de hacer reír. El problema está cuando no lo logran, y eso significa que algo anda mal. Propuesta como la secuela de “¿Y Dónde Está El Fantasma?” (2013), “In-Actividad Paranormal” es una de aquellas inhumanas alternativas que finge ser graciosa, cuando en realidad es un engendro fílmico desastroso y con serios problemas que no se pueden pasar por alto.

A HAUNTED HOUSE 2 01Luego de escapar de su ex novia poseída, ahora muerta, y dejar atrás su vida anterior, Malcolm (Marlon Wayans) se muda con su nueva pareja Megan (Jaime Pressly) y los dos hijos de esta, a una residencia acomodada. Temiendo que vuelva a suceder un episodio paranormal, Malcolm instala cámaras en toda la casa. Sin embargo, con su llegada comienzan a suceder una serie de eventos sobrenaturales que le harán la vida imposible y que lo obligarán a buscar ayuda nuevamente para deshacerse de la presencia maligna que lo persigue.

Usando como base “The Conjuring” (2013) y la franquicia “Paranormal Activity”, poco y nada se puede diferenciar del estilo propuesto por su antecesora, ni mucho menos aportar algo nuevo. Es otra hija más del método utilizado hasta el cansancio por todas las parodias, especialmente de “terror”. Hablamos de las películas-tipo como “Scary Movie” (2000), la que propuso una fórmula archi reproducida por sus sucesoras, pero que, por algún motivo incomprensible, logra atraer gente a las salas. Es la mezcla ya consagrada de la chica bonita e ingenua, el protagonista estúpido en extremo, referencias pop, humor sexual y situaciones absurdas. Puede que sean funcionales en cuanto a que no van más allá de lo que se dispone, ni pretenden entregar un subtexto base. Están allí para que no pensemos y nos dejemos llevar no muy lejos por un camino atrofiado y repleto de baches.

A HAUNTED HOUSE 2 02El humor, que debería ser la clave en este tipo de entregas, no deja absolutamente nada para la imaginación: es burdo, rayando en lo absurdo y lo completamente soso, y se detiene casi en su totalidad en chistes sobre la discriminación racial y de nacionalidad, escenas extenuantemente largas sobre sexo, infantiles bromas que no hacen sonar campana alguna si es que no se tiene conocimiento de la referencia de la cual se toma. Por supuesto que esto no causa gracia, no sólo por la ignorancia de no percatarnos ni entender la erudición de la farándula gringa, sino porque es algo tan repetido y vacío, que termina siendo monótono, molesto y sumamente desagradable. Es increíble el nivel de vulgaridad que se le es permitido y que se deje pasar en alto, sobre todo porque pueden incluso llegar a ser ofensivos en ciertos temas.

Wayans se ha vuelto un personaje insoportable en cada película que protagoniza, uno que entrega todo en pantalla, pero no da nada real. El 80% de su participación puede ser resumida en un griterío eterno e insufrible. Lo que queda se reparte entre sketches mal armados, diálogos sin sentido y emociones sobreactuadas. Si bien pudimos apreciarlo en “Scary Movie” 1 y 2, cuando aún entregaba algo más fresco, su apogeo cómico se vio en “White Chicks” (2004), donde actuaba junto a su hermano Shawn en una producción mucho más hilarante y mejor armada, mas no excelente. De ahí a la fecha, en lo que a comedia respecta, nada es realmente destacable.

A HAUNTED HOUSE 2 03De trabajo detrás no se ve nada, ni siquiera un esfuerzo mínimo por entregar una historia sustentable por sí sola sin utilizar tanto recurso básico. Michael Tiddes nuevamente nos regala un mediocre y pasivo filme, obstruido por la desgracia de recurrir a las parodias de parodias. Peor aún, las películas de los directores Jason Friedberg y Aaron Seltzer, famosas por ser exitosas en su derrota, a saber “Epic Movie” (2007) o “The Starving Games” (2013) (sin contar “Scary Movie”), algo más de risas han cedido al estar basadas en grandes producciones cinematográficas, por lo que casi todos los elementos que toman son de ellas y los fanáticos de las originales pueden reírse con las burlas sugeridas. En cambio, estas apoyadas en las películas de terror cada vez se presentan más huecas y forzadas.

Por suerte, y a nuestro favor, esta es una película –si es que así se puede llamar- completamente olvidable, por lo que puede ser ignorada apenas termine. Sus toques vacíos y sin sentido la presentan como lo más bajo de lo bajo, pero si es tomada a la ligera, puede resultar inofensiva, siempre y cuando pongamos paciencia, aguante y una resignación indestructible de nuestro lado. Solamente queda la duda de por qué, cada cierto tiempo, se nos proporciona en cartelera un producto tan aborrecible, de principio a fin.

Por Daniela Pérez

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