Heidi

Jueves, 9 de Junio de 2016 | 10:23 am | No hay comentarios

Título original:

Heidi

Dirigida por:

Alain Gsponer

Duración:

111 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Bruno Ganz, Katharina Schüttler, Jella Haase, Anuk Steffen, Maxim Mehmet, Peter Lohmeyer, Rebecca Indermaur, Hannelore Hoger, Isabelle Ottmann, Quirin Agrippi, Michael Kranz, Heinrich Giskes, Anna Schinz, Monica Gubser, Peter Jecklin, Markus Hering

Heidi es un personaje basado en una famosa novela infantil Suiza del mismo nombre y que ha sido adaptada en varios formatos, siendo la serie de animé japonesa de los 70 la versión más famosa y que posicionó la historia de Heidi en el inconsciente colectivo de la época, y particularmente en Chile. La serie de Isao Takahata retrataba principalmente las aventuras de una pequeña niña en los Alpes junto a su abuelo y su amigo Pedro. Sin embargo, esta vez toda la inocencia de Heidi y el atractivo de los Alpes Suizos son trasladados a la vida real, en una producción de origen Suizo dirigida por Alain Gsponer y en una versión mucho más cercana al cuento original, pero siempre manteniendo el tono de nostalgia y candidez que esta historia carga consigo.

HEIDI 01Heidi (Anuk Steffen) es una niña huérfana que, luego de ser criada por su tía Dete (Anna Schinz), es llevada a las montañas suizas donde vive su abuelo (Bruno Ganz), un hombre solitario y arisco a quien su nieta logra conquistar en poco tiempo. En ese lugar, ella descubrirá la libertad que trae vivir entre prados y disfrutar su infancia. Un día, su tía decide llevarla a vivir a Frankfurt a la casa de una acomodada familia, allí conocerá a Klara (Isabelle Ottman), una niña inválida con quien generará un fuerte lazo de amistad.

La cinta funciona como un ejercicio de nostalgia pura, no tan sólo por el recuerdo que la serie japonesa pueda traer, sino porque “Heidi” apela a los recónditos recuerdos de infancia, describiendo una época donde la libertad en cuanto al tiempo se daba por sentado y el objetivo principal se basaba sólo en disfrutar el día. La amistad tenía un peso mucho más significativo, y la relación de Heidi y su amigo Pedro es muestra de ello, pues los dos personajes generan un lazo que trasciende en el tiempo y el lugar físico en el que se encuentran, aprendiendo el uno del otro de acuerdo a sus experiencias.

Asimismo, cuando la pequeña protagonista conoce a Klara, su visión del mundo se amplía al verse enfrentada a un ambiente distinto con reglas desconocidas, a la vez impactando el universo personal de su nueva amiga y el de ella misma. En suma, la protagonista encarna la inocencia y sencillez de HEIDI 02una época en la vida en la que el mundo de los adultos era algo desconocido y sin duda lejano y, a pesar que ve cómo el espacio se transforma frente a sus ojos, logra enfrentar estos cambios con mucha fortaleza, pues su percepción de la vida entrega esperanza y optimismo.

Una historia donde la visión infantil es la que prevalece y  los personajes adultos resultan ser figuras distantes, desconociendo el mundo que gira alrededor de los niños, sobre todo en una Europa que pasaba por grandes cambios industriales y económicos, siendo la familia –particularmente en el sector aristocrático– quien se veía más afectada por estas transformaciones. Y precisamente en la familia de Klara se deja ver esta fractura cuando la figura de la institutriz toma un rol protagónico en la crianza de esta niña. Sin embargo, existe una diferencia en el fuerte lazo de Heidi y su abuelo, relación que crea en la niña el deseo de volver a las montañas y la lucha interna que su intención genera al abandonar a su amiga en la ciudad.

Una de las mayores fortalezas de “Heidi” radica en el trabajo visual. Acá los Alpes suizos toman un protagonismo gigantesco al retratar la vida diaria de los personajes. Aprovechando al máximo las imponentes y atractivas locaciones, planos generales ocupan gran parte del metraje, destacando los vivos colores que estos paisajes entregan, plasmando la libertad que los personajes experimentan en HEIDI 03ese lugar. Por otro lado, cuando Heidi se ve obligada a cambiar su vida pastoril y vivir en Frankfurt, un evidente contraste se genera en los opacos colores que llenan la pantalla de un tono más melancólico y, a su vez, planos más íntimos muestran la interioridad de los sujetos centrándose más en contar cómo son afectados por los lugares y sus relaciones interpersonales. Este juego en el tono, crea un dinamismo en el ritmo de la cinta y ayuda enormemente a sostener la historia.

En una época donde la tecnología y la hiperconectividad rigen nuestras vidas, es positivo cuando se le da cabida a una historia de apariencia simple y despojada de pretensiones. En “Heidi” no se encuentra una propuesta nueva y, tal como sus personajes, se ve cargada hacia la ingenuidad, pero sí se presenta un viaje a un lugar donde el espacio natural, las relaciones humanas y nuestra propia memoria logran encontrar un espacio en común.

Por Ángelo Illanes

Enlace corto:

Comentar

Responder

¿Cómo te enteras de los conciertos que se realizan en Chile?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...