Free Love

Jueves, 26 de Mayo de 2016 | 11:08 am | No hay comentarios

Título original:

Freeheld

Dirigida por:

Peter Sollett

Duración:

103 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Julianne Moore, Ellen Page, Michael Shannon, Steve Carell, Luke Grimes, Mary Birdsong, Gabriel Luna, Skipp Sudduth, Suzanne Savoy, Jeannine Kaspar, Michael Metta, Crawford M. Collins, Stink Fisher, Ramon Aleman, Robbie Tann

Ocho meses después de que Ellen Page se declarara públicamente lesbiana en una conferencia LGBT en Las Vegas, por primera vez en su extensa carrera representó en pantalla grande a un personaje homosexual. Meses antes había firmado el contrato para interpretar a Stacie Andree, pareja de la teniente Laurel Hester, quien en 2005 fue el emblema de una campaña por la justicia y los derechos de los y las homosexuales. “No había manera de hacer esta cinta sin ser abiertamente gay“, respondía la actriz en una de las entrevistas posteriores, asegurando que por fin dejaba atrás una profunda depresión y un peso que le impedía sentirse completamente honesta.

FREEHELD 00En la conferencia, Page también aprovechó de denunciar el doble estándar de Hollywood frente a la homosexualidad. La –todavía– escasa presencia de largometrajes serios con esta temática, la falsa imagen que algunos artistas deben formar por terror a la pérdida de empleo, la ridiculización dentro y fuera del cine y, por supuesto, la deficiente profundidad de los personajes gay, siguen opacando los intentos de una representación real y verídica de las personas LGBT. Si bien “representación” no es sinónimo per se de calidad, la historia de “Free Love”, con toques de alma y corazón en el fondo, se traduce en una propuesta interesante, pese a su compás irregular y sus trabas en cuanto a dirección.

Nueva Jersey, 2002. La teniente Laurel Hester (Julianne Moore), sumida completamente en su labor, conoce casualmente a quien sería su novia, Stacie Andree (Ellen Page). Laurel, quien teme generar inconvenientes en su trabajo y sufrir el estigma de sus compañeros, mantiene su relación a bajo perfil. Pero cuando se le es diagnosticado cáncer terminal, comienzan los problemas legales para dejarle la pensión a su prometida, por lo que junto al apoyo de su compañero de funciones, Dane Wells (Michael Shannon), y el fundador de una organización LGBT, Steven Goldstein (Steve Carell), se enmarcará en una pugna por justicia humana.

FREEHELD 01Basada en el documental “Freeheld”, ganador de un Premio Oscar en 2007, el film del director Peter Sollett se puede dividir en dos grandes temáticas. Por un lado, una historia de amor sin etiquetas platónicas –pero bastante recatada–, y por otro, una historia de injusticia y derechos humanos negados a través de las décadas. Esta dualidad, que de cualquier manera va siempre unida, se constituye respectivamente en la primera y segunda mitad de la cinta. Esta disposición, que por un lado ordena cronológicamente los hechos, derriba la oportunidad de haber profundizado más extensa y conscientemente en las protagonistas. Es cierto que, para entender todo el trazado legal del condado de Ocean y sus freeholders –funcionarios de gobierno que cumplen funciones legislativas, de asistencia social y servicio a la comunidad en los 21 condados de Nueva Jersey– y la lucha por jurisprudencia, tanto en el tema de la pensión como por el activismo LGBT, se necesite más metraje, y queda la gran duda sobre cuál es realmente el leitmotiv del realizador. Se advierten, en algunos intervalos, demasiados subtemas que no alcanzan a ser coincidentemente revisados en su magnitud.

“Nick And Norah’s Infinite Playlist” (2008), también de Sollett, presentó en su momento una dificultad similar, con tanto subtema por tocar, pero el tono de comedia juvenil y el desarrollo predispuesto de la historia fueron armando el rompecabezas. “Free Love”, en contraparte, deja como deuda la esencia principal de la historia, alargando sin necesidad algunas escenas y, extrañamente, acortando otras que podrían haber resultado más relevantes.

FREEHELD 02Sin duda alguna, es Moore el pilar imprescindible que sostiene toda la película, con un personaje casi omnisciente por estar sin salir en pantalla, e incluso con cada vez menos intervenciones. Resulta asombrosa la destreza de la actriz al lograr trabajar tan bien sus papeles dramáticos, incluso con pleno conocimiento que no entrará en la categoría de los mejores, como lo fuera en la todavía reciente “Still Alice” (2014). En general, Page también ha sabido desarrollar distintas facetas en su filmografía, y ahora interpretando un personaje cercano a su realidad, entrega algo más de intensidad al que de otra manera hubiese sido un personaje monodimensional. Por ello, la química que ambas logran formar se percibe bastante natural y realista.

Mención honrosa se lleva Michael Shannon en un rol profesional y empático que sorprende, dentro de su simplicidad, como un conector preciso entre trabajo y amistad, otorgando una entrañable interpretación. Contrario a él, el guión y personificación de Steven Goldstein a manos de Carell le quitan completa solemnidad a la historia. A pesar de que el activista tiene una personalidad enérgica, el actor resalta cualidades que llegan a rayar en la caricatura denostantiva, algo que precisamente se debe eliminar a toda costa en cualquier tipo de largometraje de corte dramático que tenga dentro de sus pretensiones no imponer prejuicios.

FREEHELD 03La modesta cinematografía y posición de encuadres no resaltan ni desfavorecen el relato, presentándose como una tibia cinta de drama romántico que poco a poco va tomando ribetes sociales sin cambiar demasiado de estilo visual. Lo anterior no significa que este activo pase a segundo plano, pero sí lleva un tono más limpio que escatima la mayor cantidad de riesgos posibles.

Homofobia, igualdad y justicia, religión y creencias, estigmas, discriminación y amor se entrelazan en esta historia real que, naturalmente, muestra parte de una coyuntura importantísima no sólo para Estados Unidos, sino que también esgrime un referente para otros países que comienzan a establecer igualdad independiente de la preferencia sexual en sus agendas gubernamentales y judiciales. Si bien, a ratos el relato se puede quedar corto por falta de maestría en la dirección general y algunos vacíos del guión en particular, las apuestas seguras de Julianne Moore y Ellen Page ensalzan esta historia que, en definitiva, cuenta con más puntos a favor que en contra.

Por Daniela Pérez

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