Francisco, El Padre Jorge

Jueves, 29 de Octubre de 2015 | 1:43 am | No hay comentarios

Título original:

Francisco – El Padre Jorge

Dirigida por:

Beda Docampo Feijóo

Duración:

90 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Darío Grandinetti, Silvia Abascal, Leticia Brédice, Carlos Hipólito, Alejandro Awada, Jorge Marrale, Emilio Gavira, Blanca Jara, Alan Ferraro, Leonor Manso, Naia Guz Sánchez, Laura Novoa, Emilio Gutiérrez Caba, Marta Belaustegui, Carola Reyna

El estreno de la que se autoproclama como la primera cinta biográfica del Papa Francisco, coincide casualmente con una coyuntura sociopolítica compleja: elecciones presidenciales en su país de origen, polémica con Cristina Fernández de Kirchner en Cuba aún fresca y, para el caso de nuestro país, a sólo unas semanas de que el pontífice respaldara a uno de los cómplices de Karadima, acusando de ignorancia a los habitantes de Osorno, y de paso menoscabando a los grupos políticos de izquierda. Los más escépticos dirán que era solo cuestión de tiempo antes de que la figura del carismático pontífice comenzara a desmoronarse, para dar lugar al verdadero personaje que supuestamente vuelve a encarnar la intolerancia y las fraudulencias de las que se acusa a la institución. Lo cierto es que la figura de Jorge Bergoglio ha dado bastante de qué hablar, en tanto se le ha situado como el ente que podría reformar a una iglesia católica azotada por una sociedad FRANCISCO - EL PADRE JORGE 01progresivamente más librepensadora y crítica ante lo establecido. En este complejo escenario, “Francisco, El Padre Jorge” se ha planteado incluso como una posibilidad de lavado de imagen, tanto del personaje como de la institución que representa.

La cinta está basada en la biografía escrita por Elisabetta Piqué, “Francisco, Vida y Revolución”, y quizá de ahí nace la idea de integrar como co-protagonista a Ana (Silvia Abascal), periodista española con ascendencia porteña, recientemente asignada a cubrir la contingencia en El Vaticano, quien casualmente tiene la oportunidad de conocer de manera personal al hasta entonces conocido como Padre Jorge (Darío Grandinetti) y compartir con él parte importante de sus inquietudes personales. Es así cómo Ana se volverá una figura cercana al protagonista y, desde esta posición, permite hilar la serie de acontecimientos que componen la biografía del pontífice.

La narración de la obra está marcada por un tono de impersonalidad: los hechos acontecen uno tras otro, sin mayores antecedentes que guíen las emociones del espectador hacia la profundidad de lo que debiesen ser los puntos altos en la trama. Número importante de las escenas terminan formando parte de un superfluo anecdotario en lugar de adherirse a un argumento robusto, perdiendo valioso tiempo de metraje que pudo ser mejor aprovechado profundizando en lo que realmente se desea FRANCISCO - EL PADRE JORGE 03acentuar. Por otra parte, la imagen que se construye del protagonista de la cinta es rápidamente encasillable dentro del arquetipo más recurrente en los relatos religiosos: la clásica figura del hombre abnegado, que no duda en abandonar una vida prometedora con tal de seguir su vocación religiosa, incluso revelándose contra la figura materna y su círculo de relaciones más cercanas.

Y es al centrarse en la innecesaria reiteración de estos rasgos donde la construcción de la figura de Bergoglio pierde en singularidad, ya que las características que le individualizan como personaje en el mundo cristiano son tratadas con tal superficialidad, que inevitablemente terminan acumulándose dentro de esta suma de escenas dificultosamente cohesionadas. Una construcción psicológica que carece de sustancia y que dificulta enormemente la admiración por la figura que se desea ensalzar.

A esto se suma la inadmisible frecuencia con que los diálogos carecen de continuidad, presentándose como un pegoteo aglomerado de “frases bonitas” en desmedro de un argumento fortalecido. Es así como los asuntos polémicos se abordan con ingenua ligereza, mencionando la posición del pontífice, intentando forzosamente que cada aseveración funcione a modo de golpe definitivo, sin  FRANCISCO - EL PADRE JORGE 02lograrlo. Un guión insuficiente, que se combina desastrosamente con la incómoda interpretación de un Grandinetti que se mantiene inexpresivo casi en la totalidad de la cinta, como si la sola entonación de la voz bastara para omitir la discordancia con un lenguaje corporal coherente. La sensación que deja es casi como si el mismo actor no estuviese para nada convencido de lo que sale de su boca a modo de prédica.

La intención detrás de esta producción es confusa: si el objetivo era ensalzar la excepcionalidad de la figura de Bergoglio, falla en describirlo bajo los mismos atributos con que se destaca cualquier otra figura religiosa. Si la intención era persuadir al espectador, la falla se encuentra en su nula capacidad argumentativa. Si es que acaso se pretendía emocionar –tal como sugieren las escenas finales de la cinta- falla estrepitosamente en su impersonalidad, dada la torpeza con que se construyen las escenas y acentuada por la deficiente interpretación de Grandinetti. Por todo lo anterior, “Francisco, El Padre Jorge” es una cinta que no funciona, ni como biografía, ni como herramienta disuasiva, mucho menos como obra artística digna de apreciarse, desperdiciando así una valiosa instancia que podría haber servido para convencer a los que se encuentran dudosos, o para abrir la puerta a la resolución de los conflictos reales en los que se ha visto envuelta la iglesia católica en el complejo escenario sociopolítico al que se enfrenta.

Por Evelyn Munzenmayer

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