Fiesta de Navidad en la Oficina

Jueves, 8 de Diciembre de 2016 | 12:49 pm | No hay comentarios

Título original:

Office Christmas Party

Dirigida por:

Josh Gordon y Will Speck

Duración:

105 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Jennifer Aniston, Jason Bateman, Olivia Munn, T.J. Miller, Courtney B. Vance, Jamie Chung, Kate McKinnon, Abbey Lee, Jillian Bell, Karan Soni, Randall Park, Matt Walsh, Vanessa Bayer, Rob Corddry, Adrian Martinez, Sam Richardson, Abbey Lee Kershaw, Oliver Cooper, Andrew Leeds, Da'Vine Joy Randolph, Fortune Feimster

Muchas producciones se han centrado en la relación que existe entre los adolescentes y la idea de organizar la fiesta más alocada, ya sea para lograr un objetivo o como término de un proceso. Sin embargo, existe una tendencia en el género de comedia de llevar personajes adultos –que encajan en un modelo de vida personal y profesional estable– a este contexto. Sin ir más lejos, este año se han estrenado varias cintas que transitan ese camino, como “Sisters” (2015), “Bad Moms” (2016), y “Neighbors 2: Sorority Rising” (2016), entre otras. Al parecer, la idea de posicionar a un grupo de personajes en un contexto que no les pertenece puede entregar la dosis de comedia necesaria para lograr el éxito esperado.

“Fiesta de Navidad en la Oficina” se toma de esta idea y cuenta cómo la CEO de una compañía tecnológica (Jennifer Aniston) amenaza con cerrar una de las sucursales a cargo de su hermano (T.J. Miller). Este último no ve otra salida que intentar revertir la situación al cerrar un trato con un importante cliente, pero para lograrlo hará una gran fiesta que lo convenza y así salvar la empresa. Sin embargo, con una idea tan descabellada, es probable que todo se salga de control.

Considerando estas ideas previas que hablan de patrones narrativos recurrentes, se podría asumir cierta progresión dramática que siga estructuras similares utilizadas en otras cintas de este estilo. En ese sentido se puede previsualizar cierto desenlace, conjetura que no está alejada de la realidad y que le entrega a esta producción una comodidad al momento de presentar a personajes y sus conflictos. Por lo tanto, existe una carencia de originalidad en su argumento y un descuido al momento de ensamblar cada una de las piezas responsables de crear una estructura final.

Además, al encontrarse establecida en el contexto de una oficina, lugar donde un grupo de personajes podrían generar una historia memorable, pierde aquella oportunidad al presentar un armazón endeble, provocando que no se pueda sostener con firmeza alrededor de un irregular guion, donde la resolución de los conflictos y la justificación de su argumento aparecen de manera forzada y arbitraria; de esa forma no tiene otra opción que desembocar en un desenlace torpe e incoherente.

Existe un conflicto central que posiciona la relación familiar de los personajes interpretados por Aniston y Miller y sus disputas, dicho vínculo se logra transmitir apropiadamente y las actuaciones de ambos conducen a concebir personajes creíbles. Así también la construcción del resto de los secundarios hacen avanzar la trama y entregar gratos y divertidos momentos. A pesar de esto, son los subplots generados a partir de las relaciones que tienen cada uno de ellos los que no logran cumplir en función del conflicto mayor, llenos de enredos y situaciones que bien podrían quedar afuera y no afectar el resultado final.

Por otra parte, es necesario entender que, al estar inserta en un género que busca una respuesta inmediata del espectador, debe estar consciente de este objetivo y lograrlo de la mejor manera, y en ese sentido esta cinta sí logra cumplir con la comedia a través de pequeñas e intermitentes dosis llenas de diálogos elocuentes y situaciones graciosas. A diferencia de otras cintas, no cae en vicios propios del género, pero tampoco se arriesga en entregar algo fresco y diferente. Por lo tanto, resulta ser un producto liviano, de apariencia inofensiva, pero a la vez desechable, pues acá nada es memorable. Y al estar carente de ingredientes para lograr una obra completa y satisfactoria, pareciera que sólo se queda en buenas intenciones.

Armada a medias y desatando pobremente los nudos en el camino, “Fiesta de Navidad en la Oficina” logra apenas alcanzar su principal objetivo, pero no consigue posicionarse como una comedia sólida y que logre destacar. Es probable que entregue un buen momento de diversión, pero su falta de originalidad y las oportunidades pérdidas le juegan en contra al momento de configurar un resultado final, pues tambalea y los esfuerzos para estabilizarse no son suficientes.

Por Ángelo Illanes

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