Escándalo Americano

Miércoles, 29 de Enero de 2014 | 11:44 am | Comentarios (1)

Título original:

American Hustle

Dirigida por:

David O. Russell

Duración:

138 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Jeremy Renner, Louis C.K., Michael Peña, Jack Huston, Alessandro Nivola, Shea Whigham, Paul Herman, Elisabeth Röhm, Saïd Taghmaoui, Adrián Martínez, Robert De Niro

Nos adentramos en el verano y los estrenos de calidad empiezan a ir en aumento. Aunque eso no implique que la basura de siempre deje de arribar a la cartelera, comienzan a llegar las películas que realmente importan. Si hace un año de David O. Russell pudimos ver esa espléndida cinta que se dividía entre el drama y la comedia titulada “Silver Linings Playbook” (2012), ahora desembarca su más reciente filme, donde se puede verificar que su cine jamás había aspirado a tanto. Lo que es una lástima, es que ese apetito por devorarse al mundo no se traduzca en lo mejor que ha entregado hasta el momento.

En “Escándalo Americano” se cuenta la historia del sagaz estafador Irving Rosenfeld (Christian Bale), quien con su socia de labores Sidney Prosser (Amy Adams) se ven forzados a trabajar para el agente del FBI Richie DiMaso (Bradley Cooper). En la operación deberán sumergirse en un mundo de timadores y se verán obligados a llegar hasta Carmine Polito (Jeremy Renner), el popular alcalde de New Jersey, quien se mueve en las fronteras de la ilegalidad para darle a la ciudad lo que necesita.

La película abre con una exquisita escena invadida de tensión, para luego cortar y dar paso a un largo racconto que, si bien ilustra en detalle sobre la vida de dos personajes, desconcierta y se extiende más de lo necesario. Claramente lo mejor no está en los primeros minutos, sino posterior a la media hora. A partir de ahí despliega una trama de recovecos múltiples, que tienen como centro el engaño para sacar adelante la delicada misión.

Por el tipo de historia elegida y la manera en que se aproxima a ella, esta es la cinta de mayor ambición hecha a la fecha por David O. Russell, un paso natural luego de haber regresado a este arte con dos triunfazos como “The Fighter” (2010) y “Silver Linings Playbook”. El realizador se  atreve a filmar como el Paul Thomas Anderson de los 90, amparado en una cámara inquieta que va de aquí AMERICAN HUSTLE 02para allá, dotando de vértigo a la narración. Pero si los recursos estéticos los maneja de maravilla, no afina completamente bien el cómo arma la historia.

El punto de vista desde el que se cuenta la obra es difuso y más bien parece haber una aspiración a construir un relato coral, pero por el que tampoco se decanta completamente. Hay un afán por dar con una estructura equilibrada y no dejar de lado ningún ángulo de la historia, sin embargo, en ese intento el vínculo con los personajes se ve dañado. Uno no  sabe muy bien de qué lugar ponerse, lo que añadido a la disposición de los personajes, ponen en una encrucijada al espectador. Sus personajes son seres dañados, pero el director no se inmiscuye mayormente en ellos, prefiere mantenerse a una distancia y ceñirse a lo que el eje central de la operación del FBI dicta, en una jugada que tiene como única singularidad la evolución de Sidney, encarnada por Amy Adams.

Estamos en presencia de un trabajo minucioso de diseño de producción y de reproducción de una época, del mismo modo que de un soundtrack perfectamente escogido. A pesar de eso, no se pueden esconder las debilidades de la cinta. Lo que de verdad puede disimularlas y en concreto ayuda a que la película se enriquezca, es la descollante galería de grandes actuaciones. Si hay algo incuestionable en Russell es que es un gran director de actores –entendido como que todos los intérpretes crecen bajo su mando-, una habilidad que aquí repite pletóricamente. Los intérpretes libran verdaderos duelos actorales en casi cada una de las escenas, lo que sumado a cómo filma Russell, suministran al AMERICAN HUSTLE 03relato de un cerro de momentos geniales. Si bien todos están estupendos, la más deslumbrante es una Amy Adams que derrocha sensualidad y tragedia a cada segundo, en un rol que le permite hacer la actuación de su vida.

Es entretenida, estimulante, dinámica, enganchadora, pero no todo lo punzante y certera que pudo haber sido, apreciación que se ve ratificada por una resolución un tanto débil. Una muestra clara de las limitaciones de la película es que, llegado un momento, si bien hace un amago de intentar emprender palabras hacia la condición de Estados Unidos como nación, le falta tesón para asestar un golpe con todo. En “Escándalo Americano” hay pasajes de gran cine, indudablemente, pero en su globalidad la consistencia se echa de menos. David O. Russell, un cineasta prodigioso, esta vez no alcanza a llegar a puerto en su deseo de filmar su mejor obra y dar más pasos hacia adelante.

Por Gonzalo Valdivia

 

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  1. La acabo de ver, me encantó. Creo que Jennifer va por un seguro segundo Oscar.

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