Escalofríos

Miércoles, 28 de Octubre de 2015 | 12:50 pm | No hay comentarios

Título original:

Goosebumps

Dirigida por:

Rob Letterman

Duración:

103 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Dylan Minnette, Odeya Rush, Amy Ryan, Jillian Bell, Jack Black, Ryan Lee, Steven Krueger, Larry Mainland, Jeremy Ambler, Ken Marino, Halston Sage

Que una película de humor infantil le doble la mano a la amargura de la adultez y que el hiperquinético de Jack Black no flaquee en su usual sobresaturación, son logros de los que  cualquier producción debiera sentirse orgullosa. Como guinda, estamos hablando de una temporada que año tras año es prolífica en estrenos de impacto efímero. Corren aires de Halloween y tanto la cartelera televisiva como cinematográfica jamás se queda pobre en títulos sedientos de atención mediática y GOOSEBUMPS 01ejecución deficiente. De ahí que la poca fe no sea gratuita, y también la genuina alegría ante los milagros.

Puesto que su madre ha cambiado de trabajo, el joven Zach (Dylan Minnette) inicia una nueva vida en un pequeño pueblo estadounidense, forjando amistad con su vecina Hannah (Odeya Rush). Lo que no imagina, es que el padre de la chica es R.L. Stine (Jack Black), famoso autor de cuentos de terror que tiene el increíble don de traer sus personajes a la vida real.

Asombrosamente refrescante. Así se podría resumir la virtud de “Escalofríos”, que se vale de los reconocidos relatos tenebrosos de R.L. Stine para elaborar una obra más que rescatable en su escritura, actuación y extensión. Bastante alzada sobre el promedio, a ratos incluso entrañable, obtiene un sano matiz entre la entretención familiar y el miedo inofensivo que podría provocar la aparición de los monstruos entre los más pequeños, como los muertos vivientes y especialmente Slappy, el muñeco parlante. La cercanía con estos personajes, no obstante, si bien podría constituir un plus en el ejercicio de reconocerlos (más de alguien evocará la noventera serie homónima), no es GOOSEBUMPS 02requisito excluyente para seguir la trama, puesto que esta se desmarca lo suficiente para utilizar el recuerdo como un dispositivo nostálgico más que indispensable.

Una vez que el gran secreto del escritor es revelado, la acción se dispara, adoptando un montaje frenético que no conoce de respiros intermedios. Semejante progresión puede ser vista como un error, ya que incorporada con la música excesiva resulta en una sobrecarga de estímulos que peligra con desgastar. No se puede olvidar, eso sí, que los niños son el público objetivo, y ellos difícilmente se fastidiarán con una ola de persecuciones y efectos especiales que recién cesa cinco minutos antes del fin. Son sus encantos, por otro lado, los que añaden la contraparte positiva a la vertiginosa narración, consiguiendo que su ritmo no sea una molestia para el adulto.

Exceptuando a Amy Ryan, que entrega una demasiado vaga interpretación de la madre, el elenco está bien seleccionado y responde a la altura; otra cualidad en un historial de actuaciones plásticas GOOSEBUMPS 03atribuidas al género. Minnette está sólido y carismático; a Rush quizás le falta seguridad, pero su aura angelical lo compensa. Las intervenciones del amigo son derechamente graciosas y Black se luce en su justa medida, queriendo a su personaje, pero respetando los espacios del resto, entendiendo que su joven elenco merece una oportunidad para brillar. Hay cariño en esta cinta y se nota en su tratamiento. Hay pretensiones honestas de divertir al espectador sin subestimarlo.

Por desgracia, la antiquísima necesidad de forzar el romance –en lo que pudo haberse establecido como una bella amistad entre los protagonistas- no está ausente, mas la sutileza y dulzura con que es abordado lo torna soportable. Es lo que consigue una película como “Escalofríos”: que sus debilidades no alcancen a ser influyentes, porque lo bueno que tiene disuade de una mala opinión. Conquista como muy pocas de su categoría. Para disfrutar sin culpas.

Por María José Álvarez

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