En el Tornado

Jueves, 14 de Agosto de 2014 | 11:44 am | No hay comentarios

Título original:

Into The Storm

Dirigida por:

Steven Quale

Duración:

89 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Richard Armitage, Sarah Wayne Callies, Jeremy Sumpter, Nathan Kress, Matt Walsh, Arlen Escarpeta, Jon Reep, London Elise Moore, Kyle Davis

Probablemente, por su irregular desempeño comercial, las películas de desastres naturales sólo cada cierto tiempo se asoman a la cartelera. De tornados, por ejemplo, hace un buen tiempo que no sabíamos nada. La cinta que nos ocupa representa el regreso de estas catástrofes al celuloide, esta vez bajo la novedad del found footage, un accesorio que sólo en los últimos años ha sido adoptado con entusiasmo, en especial por el cine de terror, y con el que se busca aumentar de realismo el relato (como si no bastara con una dirección curtida).

INTO THE STORM 01La escuela local de Silverton se apresta a celebrar su graduación, instancia para la que el subdirector, Gary Morris (Richard Armitage), ha encomendado a sus dos hijos la tarea de grabar mensajes de la comunidad para una cápsula del tiempo que será abierta dentro de 25 años. Al mismo tiempo, se desplaza hasta la ciudad un veterano cazador de tormentas (Matt Walsh) que se ha pasado el último tiempo intentando interceptar tornados con el propósito de realizar una película. Acompañado de un grupo de colaboradores y a bordo de un auto completamente blindado, sigue una amenazante línea de tormentas que está en pleno desarrollo, la que finalmente se desatará en una seguidilla de tornados que pondrán en peligro a toda la ciudad, incluida la escuela.

Lo que salta inmediatamente a la vista es que hace uso del found footage sólo cuando le conviene –y osa intercalar con la fotografía tradicional-, básicamente porque el asunto en torno al que gira el relato no puede ser capturado en su totalidad con esta técnica. ¿Qué es lo más atractivo de un tornado en el cine? Claramente, la destrucción que va dejando y cómo los protagonistas intentan salvarse. Lo segundo puede ser abordado desde la óptica de la primera persona, pero lo primero necesita imperiosamente del modo tradicional. Y captar el interior del tornado a través de ambas técnicas sólo se puede de una manera, que la cinta se saca de la manga hacia el final. Lo cuestionable es que no siempre se mantiene fiel al found footage cuando  la acción sigue a los personajes, y que en otros momentos  no tiene asco en valerse de cualquier artimaña para mantenerlo: la cámara que sigue grabando incluso cuando nadie la sostiene, y personajes sacan sus celulares en momentos insólitos.

INTO THE STORM 02Más allá del caprichoso uso de la técnica, que mal que mal consigue dotar de realismo el relato con relativa efectividad, lo que es indudable es que la película es incapaz de esconder por mucho tiempo que no tiene nada más que ofrecer que los añejos clichés del género de manera deslucida. Hay caos, es una carrera contra el tiempo, pero sus esfuerzos por asombrar son infructuosos, a causa de que cada acción es completamente anticipable y el grupo de personajes es escasamente querible, y ni en los momentos más cruciales consiguen que nos compadezcamos de su drama.

Para implicarnos y hacer más dramática y extrema la situación, se baña a algunos personajes de corrientes tribulaciones y pesares (dos hermanos que perdieron a su madre son separados; una experta en tornados añora regresar con su hija pequeña), pero tampoco se adentra demasiado en ello y no a cada personaje se le asigna una historia. O sea, que además de ser gruesa en su delineamiento de este apartado, tampoco se decide a cargar la mano hacia este lado. El trabajo queda a medias y el resultado es que muy pronto nos importe poco si estos gringos consiguen sobrevivir. Pero eso está lejos de ser lo más frustrante del filme. Para dar rienda suelta a sus lugares comunes propone excusas argumentales insostenibles, como que un padre en medio minuto de conversación no le informe a su hijo que se acerca un tornado o que una adolescente ni siquiera piense en contactarse con sus padres para pedirles que la auxilien. Eso se debe a que el guión acude al instructivo más añejo de cómo realizar una cinta de catástrofes y más encima lo ocupa con mediocridad.

INTO THE STORM 03Inseparable de la tradición de la que bebe, la película está estructurada con el mismo arco dramático de todo filme de catástrofe: inicio en el que presenta a personajes y propone dispositivos para acentuar posteriormente lo dramático, un  desarrollo en el que vemos cómo luchan por salir con vida de la tragedia y un desenlace que inevitablemente le hace justicia a la frase hecha “después de la tormenta, siempre sale el sol”. Si la cinta tiene un acierto, es que se juega todas sus cartas en no mover la acción del exterior, en no desplazar la atención hacia otro lugar que no sea el azotado por la tragedia, lo que ayuda a paliar en algo el resto de sus deficiencias. No se inmiscuye en el plano científico o político de la manera en que suelen hacerlo las cintas de desastres, en parte porque lo que necesitamos saber sobre los tornados lo proporciona el equipo de cazadores.

Steven Quale no es un mal director de acción (sí de actores), pero es incapaz de mejorar en pantalla un guión mediocre. Es cierto que su filme no guarda mayores pretensiones. No ocupa el tornado para hablar de otras cosas, pero eso no tiene gran valor si su capacidad de lograr básica entretención se encuentra tan en entredicho. Ciertamente, pocas veces habíamos visto un fenómeno de esta magnitud y poder de destrucción con tal detalle, pero también es bastante seguro que, en escasas ocasiones, una historia de tal tensión había provocado tanta indiferencia.

Por Gonzalo Valdivia

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