El Séptimo Hijo

Jueves, 8 de Enero de 2015 | 10:49 am | No hay comentarios

Título original:

Seventh Son

Dirigida por:

Sergey Bodrov

Duración:

102 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Jeff Bridges, Julianne Moore, Ben Barnes, Kit Harington, Alicia Vikander, Lilah Fitzgerald, Antje Traue, Olivia Williams, Djimon Hounsou, Jason Scott Lee, David Cubitt, Timothy Webber, Billy Wickman, Gerard Plunkett, Eric Keenleyside

Llega un nuevo año y con ello una nueva saga de películas para adolescentes. Se trata de “El Séptimo Hijo”, la primera cinta basada en la saga de libros británica “The Wardstone Chronicles”, escrita por Joseph Delaney. Enmarcada dentro del género de la fantasía oscura, la saga juega con los elementos tradicionales de la novela adolescente (protagonistas jóvenes, pedestres, y enfrentados a situaciones heroicas), pero se destaca por introducir más acción y mitología que romance o drama. Este mismo valor es lo que mejor fue traspasado al cine, pero en detrimento de varios otros elementos.

SEVENTH SON 01Cuando la malvada bruja Malkin (Julianne Moore) logre escapar de su ancestral prisión, le recaerá la responsabilidad de cazarla al maestro Gregory (Jeff Bridges), al ser él el último sobreviviente de una ancestral orden dedicada a luchar contra las fuerzas del mal. Para esto, el maestro deberá entrenar en tiempo récord a nuevo aprendiz, Tom Ward (Ben Barnes), quien es el séptimo hijo de un séptimo hijo.

“El Séptimo Hijo” tiene la sensación de ser una película donde los realizadores hicieron su mejor esfuerzo por aprovechar un material defectuoso. Dentro de esto, el protagónico de Ben Barnes llega a ser dolorosamente incómodo a ratos, especialmente cuando trata de ser gracioso. Junto con él, su contraparte dentro de las brujas, Alice (Alicia Vikander), no logra acertar con la nota adecuada para ser mística, ni aun menos misteriosa.

Es quizás por esto mismo que la obra plantea una suerte de estructura bicéfala en lo que a sus protagonistas se refiere, colocando al personaje titular a la par con el de Bridges. A diferencia de Gandalf de “El Señor de los Anillos”, de quien más aparenta inspiración, el maestro Gregory es tan o incluso más importante que su protegido, mientras que el mago de Ian Mackellen se limitaba a ser un SEVENTH SON 02sabio guía. Esto debido a que a lo largo de la película se entrega tanta información de trasfondo sobre él como del séptimo hijo en cuestión. Esta falta aparente de foco termina por derruir una historia ya bastante débil por sí misma. Con una premisa tan simple y usada, como los cazadores de monstruos, “El Séptimo Hijo” nunca logra hacer nada novedoso, ni aún menos atreverse a experimentar un poco; se mantiene desvergonzadamente dentro de los márgenes del género.

De este mismo problema es que deriva quizás la decisión de dar tanto tiempo a los actores de más peso, por sobre los desconocidos, y a ratos es un rotundo acierto: Jeff Bridges se nota muy a gusto dentro de su personaje, incluso aprovechando para improvisar un par de líneas (o al menos así se siente en pantalla). En el espectro opuesto, Julianne Moore también parece gozar estirándose dentro de los confines de un personaje tan acartonado como la reina del mal. Estos dos actores entregan los mejores momentos de la cinta, reviviendo en parte esa química que tuvieron en “El Gran Lebowski” (1998).

Al mismo tiempo, en lo referente al contexto y la historia del mundo, la cinta no pierde tiempo con introducciones o prólogos demasiado largos, yendo rápidamente a la acción. Esto sirve mucho para darle un ritmo ágil, sacrificando las ambiciones de inmersión en el ambiente planteado, pero teniendo en cuenta que ni siquiera se menciona en algún momento el nombre del mundo, o se aclara si es fantasía o algún universo paralelo, esto termina por ser un acierto. Y a pesar de contar con buenas dosis de acción y un par de protagónicos divertidos, “El Séptimo Hijo” presenta algunos aspectos SEVENTH SON 03sumamente débiles, donde los diálogos se llevan la peor parte: acartonados, repetidos, e incluso aparentemente aleatorios en muchos pasajes, logrando ser un estorbo para el espectador. Junto con esto, la resolución de los conflictos argumentales es tan simple, que no deja ni espacio para la duda o la emoción.

Sumando todo, da para sospechar que, dentro de las etapas finales de la producción de “El Séptimo Hijo”, los realizadores se dieron cuenta que no tenían un producto lo suficientemente fuerte como para lanzar una saga exitosa. Enfrentados a esto, decidieron concentrar lo mejor del material que tenían en una película más concreta y enfocada, pero que no logra enganchar lo suficiente como para crear una base de seguidores incondicionales.

Por Lucas Rodríguez

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