El Maestro del Dinero

Jueves, 2 de Junio de 2016 | 12:03 pm | No hay comentarios

Título original:

Money Monster

Dirigida por:

Jodie Foster

Duración:

98 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

George Clooney, Julia Roberts, Jack O'Connell, Caitriona Balfe, Dominic West, Giancarlo Exposito, Dennis Boutsikaris, Darri Ingolfsson, Christopher Denham, Anthony DeSando, Jennifer Dong, Ivan Martin, Cliff Moylan, Vernon Campbell, Joseph Oliveira

Conforme el fantasma de la crisis subprime se cernió sobre el mundo y sus prolongados efectos, extendidos hasta estos días, han hecho imposible dar vuelta la página, Hollywood ha fijado su mirada cada vez con mayor detención y agudeza en este episodio reciente. Y así, a su modo, ha explorado las capas de un sistema feroz, elaborando discursos que van desde lo tibio a lo corrosivo, pero siempre con una carga potente y significativa. Qué mejor muestra de que el impacto de la crisis fue enorme y dejó secuelas devastadoras que ese sostenido interés de la industria en posar sus ojos ahí, incluso con películas blindadas por grandes estudios. Con millones de sueños destrozados, los mismos norteamericanos son críticos con el modelo económico, con el sistema, y las miradas grises y desalentadoras hoy proliferan en sus cintas.

MONEY MONSTER 01“El Maestro del Dinero”, el último atrevimiento de la industria en esta materia, pone su cuota de distinción y originalidad, aunque sus medios y resultados la ponen fuertemente en entredicho como obra trascendente o, menos que eso, redonda. En la historia, el gurú de las finanzas Lee Gates (George Clooney) conduce un programa llamado “Money Monster”, un show mordaz que tiene miles de televidentes y se dedica a realizar acertadas proyecciones del mercado que sirven como guía para aquellos interesados en poner su dinero dentro del sistema. Pero una de ellas no se cumple: de la nada, la empresa que encabeza Walt Camby (Dominic West) se desploma y pierde 800 millones de dólares de los inversores. En medio de la siguiente versión del programa, un joven armado (Jack O’Connell) ingresa al set, toma como rehén a Gates y le pone un chaleco con explosivos. El hombre, que entregó todo su dinero a la empresa, exige una respuesta televisada, mientras el conductor de “Money Monster”, ayudado por su directora (Julia Roberts), intenta tomar el control de la situación y no terminar muerto ante miles de televidentes.

Pocas veces el cine estadounidense brinda posibilidades tan contradictorias como el del nuevo intento en la dirección de Jodie Foster, en una película que no descansa en sus luchas pese a lo erráticas de sus decisiones. Ahora, de que es interesante lo es. Y, bueno, cómo no lo va a ser, si uno de sus protagonistas es un George Clooney en plan desatado y bailarín, que bate la lengua al tiempo que menea las caderas, al menos por unos buenos minutos. Por pasajes, eso parece directamente extraído de “The Big Short” (2015), la fina sátira de Adam McKay en cartelera a comienzos de años, por lejos uno de los títulos más estimulantes de los últimos meses, que con el pasar del tiempo sólo crece en la memoria. Sin embargo, eso es el mayor regalo que tiene preparado Foster y la reminiscencia no se traduce en algo más. Porque la jugarreta inyectada de verdad de esos momentos se ven golpeados por un rápido vuelco que determina todo el acontecer del filme. Como si la tarea hubiera sido dar un giro que destrozase lo concebible en términos de verosimilitud y complicidad con el espectador, la cinta se da un tiro en el pie y queda sujeta a las posibles soluciones de un quiebre sin estilo ni sentido, que pega con lo del comienzo tanto como el agua con el aceite.

MONEY MONSTER 02Para peor, desde ahí la película se vuelve consciente de un peso, de una responsabilidad, pese a que no halla a qué aferrarse para ganar coherencia, ni mucho menos madurar como obra. Todo está saturado, mal encajado, inducido a la fuerza, en busca de que los hechos den cuenta de una tesis que está incluso por sobre los nombres en el cartel y la tensión in crescendo de la trama. Y como en obras incluso de carácter más discursivo como “Cosmopolis” (2012), un subtexto seductor no justifica todo sacrificio a nivel narrativo, mucho menos si la historia intenta adherir dos cosas con pegamento barato y cada intento por robustecer la propuesta parece un fútil esfuerzo por parecer astuto y responsable.

A Clooney siempre es un disfrute verlo en pantalla con personajes que le permiten ejercitarse como comediante (quién mejor que los hermanos Coen para decirlo), y poco se puede decir en contra de Julia Roberts o Jack O’Connell, sin embargo, haría falta un ejército de los mejores talentos actorales para cubrir las carencias de una cinta jugada en sus intenciones pero muy perdida en su guión y ejecución. Dentro de una historia al límite que desencanta a cada momento, el espectador sólo termina encontrando amparo en esa directora interpretada por Roberts, un refugio de tranquilidad pese a los embates de la historia, tal vez porque desde su óptica está contada la historia.

MONEY MONSTER 03Probablemente, sabemos dónde quiere aterrizar desde un comienzo (porque es predecible en su conjunto, aunque ciertos plot twist de su descabellada trama tomen por sorpresa), pero la película, en su afán por llegar hasta las últimas consecuencias con las piezas escogidas, brinda una incesante cadena de hechos desproporcionados, desencajados y casi suicidas. Difícil hallarle otro nombre a que el personaje de Clooney, pese a que es tomado rehén en vivo, pueda seguir adelante con el programa y logre contener a un hombre que tuvo la alocada idea de ingresar a un set de televisión y tomar poner en tal situación al conductor. Por lo demás, es una categórica muestra de lo mal que trata la cinta al personaje de O’Connell, usándolo sin decoro para los fines del conjunto, aunque le ponga inicialmente mucho a su favor y su móvil sea admisible.

Vista con mucha distancia, vista intentando perpetuar lo que generan los primeros minutos, la cinta no ofende ni se aborrece, pero en su propósito constantemente lleva al espectador de vuelta hacia ella, para que se estrelle en contra de una pared construida de manera rústica y obstinada. A la postre, muchos se pueden ver interpretados con que el sistema es obsceno y los verdaderos responsables jamás pagan costo alguno, pero si con poner eso en juego en una ficción bastara para hacer buen cine, tal vez estaríamos rodeados de joyas fílmicas. Las cosas funcionan de otro modo y la conclusión no puede ser otra: “El Maestro del Dinero” es de seguro lo más decepcionante que ha sido inspirado por la crisis mundial que se apronta a cumplir una década.

Por Gonzalo Valdivia

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