El Lado Bueno de las Cosas

Miércoles, 13 de Febrero de 2013 | 11:00 am | No hay comentarios

Título original:

Silver Linings Playbook

Dirigida por:

David O. Russell

Duración:

122 minutos

Año:

2012

Protagonizada por:

Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Robert De Niro, Jacki Weaver, Chris Tucker, Julia Stiles, Anupam Kher, John Ortiz, Shea Whigham, Dash Mihok, Paul Herman, Brea Bee

Para este redactor, “El Lado Bueno de las Cosas” se presentó como una agradable sorpresa dentro del panorama cinematográfico actual, debido a su capacidad de romper esquemas y los prejuicios con los que solemos ver una comedia romántica. Al principio, fue su desmesurada valoración a nivel mundial, alcanzando su peak en la nominación a mejor película en los próximos premios de la academia, reconocimiento que –a mi parecer- sobrepasa las pretensiones de la propia película, la que también cae en su propio juego emanando un aire indie y “cool” que trata de enmascarar a una historia ultra conocida que, a medida que avanza el metraje y los personajes se toman la pantalla, mejora considerablemente y obliga a dejar de lado los prejuicios para sumergirse en una de esas narraciones que tocan al espectador gracias a un guión impecable, cuyo fuerte reside en el desarrollo y crecimiento de la pareja protagonista.

Pat (Bradley Cooper) es un profesor de secundaria que un mal día encuentra a su mujer engañándolo con el profesor de historia. Víctima de la ira, pierde el control y propina una golpiza al amante de su mujer, siendo condenado a someterse a un tratamiento psiquiátrico debido a la violencia desmesurada de su acto. Meses después, Pat es retirado del psiquiátrico por su madre, Dolores (Jacki Weaver), quien lo lleva de vuelta a su hogar donde también vive su padre, Pat Sr. (Robert De Niro), viejo supersticioso y obsesivo-compulsivo, adicto a las apuestas en el fútbol americano. Pat ha adoptado el positivismo como su nuevo motor de vida y, ahora que está de vuelta, hará lo posible para regresar con su mujer y reconstruir su vida, pero sus planes se verán truncados cuando conoce a Tiffany (Jennifer Lawrence), una chica misteriosa y con sus propios dramas, quien se convertirá en la aliada y objeto de discordia de Pat.

Pasado el umbral del prejuicio, uno puede visualizar la verdadera magia de “El Lado Bueno de las Cosas”, descubriendo las capas de su exquisito guión y la construcción de los personajes. Desde la locura que persigue a un atormentado Pat, hasta los obsesivos rituales y cábalas de Pat Sr., todo está configurado con lupa, introduciéndonos en la psiquis de los personajes, impregnando de emociones auténticas a  una historia convencional, incluso sembrando incertidumbre a su  inevitable conclusión. Eso, en los tiempos que corren, es todo un logro y un acierto que se debe reconocer al guión y dirección de David O. Russell.

El foco está puesto en la pareja protagónica, encarnada por unos impecables Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, esta última robándose la pantalla en cada una de sus intervenciones, haciendo gala de su talento y naturalidad ante la cámara, llenando de matices la transición del daño y dolor de su personaje, a la alegría inocente y entrañable por la que se ve invadida con la llegada de Pat. Su trabajo es admirable y otra de las razones para dar una oportunidad a la cinta. La pareja avanza desde la locura y la soledad, siendo juzgados por el resto, quienes los ven como un par de locos, cuando en realidad la locura está presente en cada uno de los personajes del filme, la magia está en aceptarla y crecer con ella, mensaje que queda más que claro en el emocionante clímax, una vez más, pasando por alto cada uno de los clichés bajo los que está construido.

Sorprende ver a alguien como Chris Tucker crear a un personaje que no se sale de su particular histrionismo, pero que funciona muy bien en pantalla. Sorprende más aún ver a un Robert De Niro brillar como no lo hacía hace años. El suyo es un personaje secundario, pero lo encarna tan perfectamente, que es imposible no querer/odiar al viejo maniático que interpreta.

“El Lado Bueno de las Cosas” juega tan bien sus cartas, que no es necesario todo el bombo que han querido darle, ni la propia máscara “indie” con la que quiere disfrazarse. Lo suyo es el efecto “Little Miss Sunshine”, esas películas que se ponen de moda por un tiempo, pero pasado el boom, mantienen su magia intacta, la cual puede ser revisitada una y otra vez, asombrándonos en cada visionado como si fuera la primera vez.

Por Sebastián Zumelzu

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