El Hilo Rojo

Jueves, 26 de Mayo de 2016 | 10:36 am | Comentarios (1)

Título original:

El Hilo Rojo

Dirigida por:

Daniela Goggi

Duración:

91 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

María Eugenia Suárez, Benjamín Vicuña, Hugo Silva, Guillermina Valdés

En una escena cerca del primer tercio de “El Hilo Rojo”, la pareja protagónica entra a una tienda de artesanías en Colombia. Mientras el hombre que atiende los trata de interesar para que le compren algo, la madre de este empieza a hablar en un idioma extranjero. Cuando los protagonistas piden traducción, el encargado les dice que su madre vio entre ellos el hilo rojo, una antigua leyenda popular que significa que están destinados el uno para el otro. Este momento no sólo hace referencia directa al título de la obra, sino que además sirve como la gran y única justificación para todo el resto de lo que sucede. Una suerte de profecía supersticiosa dicha por un personaje estereotipado para emanar misticismo. Este recurso, que en otros casos ha sido bien aprovechado, acá es una de las razones principales de por qué “El Hilo Rojo” es un desacierto total como película.

EL HILO ROJO 01Camino a abordar el avión que lo llevará a una importante reunión laboral, Manuel (Benjamín Vicuña) conoce a Abril (María Eugenia Suárez), quien es una de las azafatas, y se enamora perdidamente de ella. Luego de ese fatídico encuentro, la pareja se volverá a encontrar siete años después, volviéndose inevitable que retomen lo que había comenzado.

Además de “Casablanca” (1942) –película que referencia directamente con una de las líneas de diálogo–, “El Hilo Rojo” se asemeja en cierto modo a la trilogía romántica de Richard Linkater, particularmente a la segunda entrega, “Before Sunset” (2004). Pero donde esta obra ponía sobre la mesa el tema de los ideales románticos al contrastarlo con la realidad de las relaciones modernas, en “El Hilo Rojo” este mismo tema es usado como mero contexto.

La gran justificación de esto viene dada en la escena antes mencionada. Según una leyenda popular, a las almas gemelas las une un hilo rojo que nunca puede ser cortado. Apoyándose en esto, la película invita a dejarse convencer por completo, dejar el escepticismo de lado, y suspirar siguiendo a la pareja central. El problema está en que, salvo el obvio atractivo físico de los protagonistas, en ningún momento ocurre alguna secuencia o gran momento revelador que sirva para que el público comprenda de dónde nació este amor tan fulgurante. En su lugar, abundan los encuentros comunes y repetidos, donde tampoco ocurre nada que justifique una relación más allá de la mera amistad.

EL HILO ROJO 02La selección de los escenarios a ratos es desconcertante. Pareciera que responde más a lo que estaba al alcance de la mano, que a lo que mejor se adecuaba a las necesidades de la narración. Incluso cuando visitan algún escenario que sostiene cierta relevancia para alguno de los personajes, estos nunca interactúan con ellos, dejando pasar la oportunidad de apropiárselos y usarlos como vehículo para desarrollar la profundidad de uno de los protagonistas, o cierta arista de su relación. Algo como la escena del cementerio vienés en la anteriormente mencionada trilogía de Linklater. Desgraciadamente, aunque esto tratara de ocurrir, los diálogos están constantemente aportillando en contra del desarrollo emocional de la obra. Blandos, poco naturales, sin fluidez y superficiales; no hay ninguna frase en toda la película que sirva como declaración de principios, o al menos como frase para el bronce. Esto es especialmente incómodo en el inicio de la cinta, cuando los personajes recién se conocen. Junto con no tener valor por sí mismos, los diálogos muchas veces se entrometen en el camino de la narración, haciendo parecer demasiado deliberados ciertos giros argumentales.

La gran falta que evidencian los diálogos es de charla nimia; en su lugar están constantemente saltando a las frases compromisorias. Por irónico que suene, esta falta de cháchara vuelve poco empáticos a los personajes. Si en algún momento hubieran comentado, por ejemplo, sobre si preferían los perros o los gatos, el invierno o el verano, la audiencia habría tenido más instancias para EL HILO ROJO 03conectarse con esta pareja de personas bastante más atractivas que la media. Con este desastroso material, no es de extrañar que ninguno de los actores logre llevar demasiado acabo. Dentro del elenco principal, es María Eugenia Suárez quien hace el mejor esfuerzo por redimir al guión: a pesar de que lo que esté diciendo no tenga mucho asidero y el contexto no la acompañé, sus emociones suelen ser las adecuadas a lo que exige el momento.

Esta suma de elementos fallidos termina por conspirar en contra de la premisa de “El Hilo Rojo”. Si se supone que la pareja está destinada a estar junta, el resto de la película debe ser por consiguiente un desfile de evidencias irrevocables a favor de esta tesis. En su lugar, sólo aparece una serie de escenas inconexas y mal logradas, que más se asemejan a un video promocional de una agencia de turismo que al compendio de un amor irrebatible.

Por Lucas Rodríguez

Enlace corto:
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  1. Soledad says:

    Totalmente de acuerdo. Es muy mala. Pêsimos actores, la “directora” un desastre. No tiene hilo conductor, vaya paradoja.

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