El Exótico Hotel Marigold

Miércoles, 22 de Agosto de 2012 | 5:15 pm | Comentarios (1)

Título original:

The Best Exotic Marigold Hotel

Dirigida por:

John Madden

Duración:

124 minutos

Año:

2011

Protagonizada por:

Judi Dench, Bill Nighy, Maggie Smith, Tom Wilkinson, Celia Imrie, Ronald Pickup, Penelope Wilton, Dev Patel, Tena Desae

“El Exótico Hotel Marigold” presenta una anomalía que la hace resaltar respecto al resto de las ofertas contemporáneas. No se trata del hecho de que en ella se hablen dos idiomas (algunas conversaciones se tienen en hindi), o que la trama tome rumbos inesperados (esta se mantiene dentro de lo que uno puede esperar la mayor parte del tiempo), sino que, dicho de forma simple, su elenco principal está compuesto por ancianos.

La secuencia inicial consiste en un montaje que nos presenta a un grupo de siete personajes que no baja de los sesenta, en distintos momentos de crisis y que buscan una alternativa de mejora en este tardío punto de sus vidas, cuando surge una oportunidad diferente que promete sacarlos del estado en que se encuentran: El Exótico Hotel Marigold, es un establecimiento en la India que brinda hospedaje a los mayores y que, al menos en el folleto, ofrece una variedad atractiva de comodidades y panoramas.

Evelyn (Judi Dench) ha enviudado recientemente y no sabe manejar su vida sin su esposo, por lo que busca un cambio. Douglas y Jean (Bill Nighy y Penelope Wilton), una pareja de jubilados, son atraídos hacia el local debido a su accesible precio. Muriel (Maggie Smith) ve en India la única opción de ser sometida a una operación de cadera de manera pronta, Graham (Tom Wilkinson) es un hombre que vivió en India en su juventud y siempre ha querido volver y, por otro lado, Norman (Ronald Pickup) y Madge (Celie Imrie) buscan aprovechar sus últimos años y no descartan el poder conocer a alguien en Asia que les acompañe a hacerlo. Al llegar a su destino, el grupo se encuentra con un hotel venido a menos y mal administrado, pero, incapaces de regresar, se quedan a enfrentar el cambio que impusieron en sus propias vidas.

La cinta cuenta con un extenso elenco, pero es que la película narra numerosas historias, moviéndose de una a otra con facilidad y mostrando a los personajes desde distintos enfoques. El reparto coral, que contiene a algunos de los mejores actores británicos de la industria, se lleva los honores al crear mediante interpretaciones uniformemente fuertes, personajes interesantes que logran enganchar con el público.

Esto no quiere decir que los personajes sean perfectos. Algunos demuestran ser incapaces de soportar la cultura oriental (Jean se niega a recorrer el país, encerrándose en el hotel y dando a conocer sus deseos de volver), otros son derechamente intolerantes (Muriel se refiere a los hindús como “gente de caras marrones y corazones negros”), y varios tienen el corazón roto, ya sea por un amante del pasado, uno que recientemente se ha ido, o por el actual. Esta es una de las ventajas de “El Exótico Hotel Marigold”, que no trata con compasión al grupo de ancianos confundidos que presenta, sino que los moldea valiéndose de detalles como estos para darles más profundidad, caracterizarlos y distinguirlos.

También bienvenido es el trabajo de Ben Davis, el director de fotografía de la cinta, quien retrata a una India vistosa mediante panorámicas de paisajes naturales, pero no duda en capturar también el desorden, suciedad y pobreza que se aprecia en las zonas urbanas, que en un momento son definidas como “un asalto a los sentidos”, debido al ruido y las imágenes que contiene. Davis también se destaca al incluir primeros planos poco halagadores de los actores, cuyas arrugas e imperfecciones son resaltadas mediante la iluminación y sombras, pero que lucen su edad sin esconderse tras numerosas capas de maquillaje, un tratamiento que no cualquier película (ni elenco) permitiría.

La resolución simplista de algunos conflictos, además de la ocasional narración en off, pueden ser aspectos que lleven a la película a un terreno un poco más meloso y, a pesar de que nunca se aleja de lo convencional ni nos muestra algo que no hayamos visto antes, resulta una placentera y bienintencionada comedia dramática llena de momentos agridulces, que trata a sus personajes con afecto y demuestra que hay vida en esta demográfica que los estudios generalmente no se atreven a abordar.

Por Ignacio Goldaracena

Enlace corto:
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  1. Consuelo says:

    Oye, más cuidado con el uso de la palabra anciano: mi papá tiene 72 y es un lolo. A pesar de que la historia no me tinca en lo absoluto, me vendiste la película. Quizás la ponga en mi lista. Quién sabe.

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