El Exótico Hotel Marigold 2

Jueves, 7 de Mayo de 2015 | 1:56 am | No hay comentarios

Título original:

The Second Best Exotic Marigold Hotel

Dirigida por:

John Madden

Duración:

122 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Judi Dench, Maggie Smith, Bill Nighy, Dev Patel, Celia Imrie, Ronald Pickup, Penelope Wilton, Diana Hardcastle, Tena Desae, Lillete Dubey, Richard Gere, David Strathairn, Tamsin Greig

Ante el triunfo comercial de una película no timbrada con sello de superproducción, la industria no duda: hay que hacer la orden de una segunda realización de inmediato. Ejecutar la operación cuanto antes, para que la gente no la olvide entre tanto título bombástico y pirotécnico. Tal modo acelerado de hacer las cosas marcó a títulos como “Insidious” (2010), “Horrible Bosses” (2011) y “The Hangover” (2009), notablemente menos satisfactorios en sus segundas partes. Para estos fines, escasamente importa si no hay margen para contar otra historia. Con que en la secuela vuelva el reparto original, el trabajo ya está hecho, y si se puede adicionar algún actor, mejor aún. En el caso de “El Exótico Hotel THE SECOND BEST EXOTIC MARIGOLD HOTEL 01Marigold 2″, la incorporación es Richard Gere. Y, a decir verdad, pocas luces hay para sustentar la idea que el filme desborde los límites de una producción de su naturaleza.

El arranque de la película encuentra a Muriel Donnelly (Maggie Smith) y Sonny Kapoor (Dev Patel) en California, ofreciendo a un magnate abrir un segundo Exótico Hotel Marigold, y la respuesta que reciben es que, primero, un inspector los visitará de manera anónima para evaluar el proyecto. De vuelta en Jaipur, India, la vida de los residentes del hotel no ha experimentado mayores cambios. Los focos de atención se los lleva los preparativos de la boda entre Sonny y Sunaina (Tina Desai), que se empiezan a ver trastabillados por el errático actuar de él, producido principalmente por la obsesión que le causa la visita de Guy Chambers (Richard Gere), a quien apunta como el inspector que esperaban.

Puede asombrar que en 2011 “El Exótico Hotel Marigold” no haya estado siquiera entre las 50 cintas más taquilleras y ahora arribe con una secuela, pero sus US$136 millones de recaudación bastó para convencer al estudio, dado que costó “sólo” US$10 millones. Vista la película, el mayor logro de esta THE SECOND BEST EXOTIC MARIGOLD HOTEL 02segunda parte es de los productores: el haber conseguido que un grupo de actores tan reputados y solicitados se hayan animado a volver, pocos años después del estreno, luce como un triunfo incontestable

La fórmula de la primera, bien aceitada en casi todo momento, sin mayores dosis de audacia ni omisiones de comas ni puntos, se reitera en esta secuela. Un reparto en general correcto, con bonitos paisajes (la India “para turistas” en todo su esplendor), cierta nostalgia condescendiente pero bien british, todo eso se puede identificar perfectamente en “El Exótico Hotel Marigold 2”. Sin embargo, más allá de que el énfasis esté ubicado en otro lado, la dosis de inventiva se ve mermada significativamente, entregándose así un producto muy menor, aunque no desechable por completo.

El mayor enganche –no digamos mérito- de esta cinta de John Madden, es poner en modo histérico a un personaje de por sí opaco (el de Dev Patel) y demostrar una peculiar capacidad para despojar de toda lucidez y sentido del ritmo algunas escenas de confusión y perplejidad, destinadas a hacer reír pero finalmente convertidas en vehículo de estupor.  En ese sentido, la ligera postergación narrativa que realiza a las señoras y los señores que viven en el hotel, no le beneficia en absoluto. Pese a eso, THE SECOND BEST EXOTIC MARIGOLD HOTEL 03la cinta se escapa con astucia de enfadar a la galería, gracias a que de todas formas guarda como salvavidas el lado más conocido de su historia: el que tiene a los veteranos a sus anchas, pese a su tacaño enfoque.

El costado de la trama que involucra a Judi Dench y Bil Nighy, por ejemplo, es estrecho, pero basta con la imponente presencia de cada uno para instalar la idea de que se está gastando el tiempo en algo, por lo bajo, entretenido.  Lo mismo corre con la estupenda Maggie Smith, que se entrega por completo aunque la exigencia sea mínima. Esa mera ilusión de que no estamos frente a una pantalla viendo algo que no vale la pena, se mantiene de manera irregular, pero a la postre se sostiene gracias a que en su cierre la película parece encontrar, por fin, su punto de cocción exacto, como si, tras más de una hora y media de irregular tranco, mezcla de aciertos y yerros emanados de la comodidad que permite el género, los realizadores de una buena vez se dignaran a ofrecer lo prometido. Parece final merecido para una cinta que, si bien afloja en hilvanar una historia interesante de seguir, sigue ofreciendo dosis de cariño y simpatía que la hacen imposible de odiar. Y, más esencial, conserva a un puñado de actores capaces de sacar adelante la tarea incluso cuando el material no es más que mediocre.

Por Gonzalo Valdivia

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