El Contador

Miércoles, 26 de Octubre de 2016 | 11:51 pm | No hay comentarios

Título original:

The Accountant

Dirigida por:

Gavin O'Connor

Duración:

128 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Ben Affleck, Anna Kendrick, J.K. Simmons, Jon Bernthal, John Lithgow, Jeffrey Tambor, Cynthia Addai-Robinson, Fernando Chien, Seth Lee, Michael Beasley, David Anthony Buglione, Jason MacDonald, Ron Prather, Alex Collins, Johnny Giacalone, Nick Arapoglou

La norma implícita en Hollywood es que un director que asesta un buen golpe no tarde mucho tiempo en ponerse detrás de otro proyecto, idealmente más grande, ojalá con más estrellas. Tal vez el caso de Gavin O’Connor sea uno de los más peculiares que se registren en el último tiempo. Se trata del tipo que hizo ese sólido drama pugilístico titulado “Warrior” (2011), y que tuvo como siguiente paso en términos de largometrajes hacerse cargo de un proyecto casi maldito, “Jane Got A Gun” (2016), un western con Natalie Portman que cambió de director y coprotagonistas en incontables ocasiones. En total, un lustro sin estrenar que tuvo como suceso más reluciente el haber dirigido el capítulo piloto de “The Americans”. Ficciones con fuerza, donde la violencia y los lazos de sangre están siempre presentes, que de todas maneras lo ponen como un cineasta a quien seguirle la pista.

the-accountant-01En su nueva cinta, la historia sigue a Christian Wolff (Ben Affleck), un genio de las matemáticas que maneja una oficina contable para cubrir su real oficio: ser el encargado de los números de organizaciones criminales. A él, un hombre parco y de distante vínculo con su entorno, su pasado por momentos lo abruma, al tiempo que llega a realizar una asesoría a una empresa especializada en robótica, donde conoce a la joven y entusiasta Dana  (Anna Kendrick), y desde el departamento del Tesoro de EE.UU. le siguen los pasos por razones difusas.

Ni de cerca se trata del mejor filme que se ha estrenado en los últimos meses, pero sí es uno de los más sugerentes, con su cruce del drama a lo “A Beautiful Mind” (2001) –lo menos– y el criminal a lo “Killing Them Softly” (2012) –lo más–. Reúne su fuerza en torno al personaje de Affleck, un hombre de dos vidas que transita imparable a través de la trama, pero no ejerce la posibilidad de evolución. A la larga, eso en este caso termina siendo poco relevante, porque es suficientemente potente lo ofrecido por lo ambiguo de su pasado y lo incierto de su devenir.

the-accountant-02Aunque hay mucho de enigma, permite generar de todos modos una conexión, ser alguien importante para quien observa. De modo rotundo, esta es una película de un personaje y todos los demás salen y entran de modo intermitente, y –aunque bien interpretados por un elenco impecable– gravitan poco, la verdad sea dicha. Por lo demás, es un protagónico hecho a la medida de Affleck, quien desde que se pasó a la dirección en 2007 con “Gone Baby Gone”, sólo ha mejorado su ojo para elegir proyectos, concentrando su carrera en papeles que lo llevan a registros más uniformes.

Si la cinta genera dudas no es por el desempeño del actor, claramente, sino por los yerros de un guion que intenta expandir sus alcances más allá de las capacidades y termina haciendo patinar al filme. Un ejemplo: el personaje de Anna Kendrick es innecesariamente instrumental y estereotipado, y si se fija la mirada sólo en él y su rol en el conjunto, se entiende de mejor manera los desbalances de la historia, que tiene adiciones que hacen más abrumada y menos fluida y consistente la película. Pasa también con la acción que contiene, que puede estar bien dirigida –bastante feroz, con un montaje inteligente y un sonido formidable–, pero que finalmente le quita armonía y no se condice para nada con las últimas vueltas que da la cinta. Es, tal vez, otro caso de filme en que primó el mercado y para hacerlo con ese presupuesto el componente de acción duro era indispensable que lo tuviera en grandes dosis, más allá de que fuera un lastre.

the-accountant-03No es tampoco una obra de un artista hecha bajo un estudio grande –como “Gone Girl” (2014)–, pero sus limitaciones trascienden eso. Hay mucho de fórmula a lo Hollywood, donde las obviedades, la superficialidad y los momentos Eureka tienen su espacio –además de un tratamiento agraciado y poco común del síndrome que padece Wolff–, mientras al medio reside algo que de todos modos es bien poco común de ver en estos días: un protagonista poderoso y misterioso. Sin embargo, la película se complica la vida y se enreda más allá de lo necesario.

Ante eso, uno tiende a pensar que en manos del mismo Affleck, que se sumergió de un modo distinto en lo criminal con “The Town” (2010), la cinta habría sido todo lo redonda que no es. Porque cuesta pensar que con él como director el filme tuviese las contradicciones que tiene, como que en la última media hora pareciese comenzar una nueva película, con un personaje inicialmente muy postergado ganando relevancia y firmando su propia historia. Inconsistencias que convierten “El Contador” más en un ejercicio interesante que en una cinta de alto vuelo, que deja algunas escenas intensas e imponentes, pero, en especial, la convicción de que todos los que participan han tenido mejores largometrajes.

Por Gonzalo Valdivia

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