El Conjuro

Miércoles, 21 de Agosto de 2013 | 11:15 am | No hay comentarios

Título original:

The Conjuring

Dirigida por:

James Wan

Duración:

112 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Lili Taylor, Vera Farmiga, Patrick Wilson, Joey King, Ron Livingston, Mackenzie Foy, Shanley Caswell, Hayley McFarland, Sterling Jerins, Shannon Kook

El género de terror debe estar entre los más difíciles de realizar, ya que los elementos con que cuenta son pocos, el desarrollo suele ser un tanto predecible, y construir una historia coherente en torno a temas generalmente incoherentes suele dar más para fracasos que éxitos. Por esto es que los clásicos THE CONJURINGde terror se cuentan con los dedos de una mano; de hecho, una vez que ya se contó “The Shining” (1980), “The Exorcist” (1973) y “The Sixth Sense” (1999), se vuelve difícil completar la lista, pero “El Conjuro” es un buen candidato para completarla.

Ed y Lorraine Warren (Patrick Wilson y Vera Farmiga), una pareja de especialistas en lo paranormal, son llamados por una familia para que investiguen su recientemente adquirida casa de campo, en la que ocurren sucesos fuera de lo común que tienen aterrorizados tanto a los dueños, Carolyn y Ron Perron (Lili Taylor y Ron Livingstone), como a sus cinco hijas (Shanley Caswell, Hayley McFarland, Joey King, Mackenzie Foy y Kyla Deaver).

De entrada, la película declara estar inspirada en hechos reales ocurridos en los 70’s, que a pesar de ser un recurso bastante común –y manoseado- en las cintas de terror, siempre sirve para contextualizarla, y el que declaren que lo que viene ocurrió, le añade un grado de realidad y cercanía, aunque muchas veces es un tiro por la culata. Posteriormente, nos presentan a la pareja de investigadores paranormales, mientras la familia se muda a su nueva y tenebrosa casa de campo.

Con esto en mente, uno ya se prefigura que lo que se va a venir son fantasmas, posesiones y puertas que se cierran solas, todos recursos que ya se han explotado hasta el cansancio en este tipo de producciones, y así es, ya que “El Conjuro” es una suerte de collage de las mejores obras de terror clásicas del último tiempo: si se presta atención a cada escena, se puede apreciar una referencia o elemento sacado de “The Shining”, mucho del “The Exorcist”, e incluso un poco de “Paranormal Activity” (antes de que se bastardizara en mil y una secuela); el problema es que hacer ese ejercicio es imposible, ya que la película es realmente aterradora y no baja nunca la tensión, usando no sólo las típicas “escenas de susto de salto”, sino que secuencias largas absolutamente terroríficas, de las cuales más de una va a quedar grabada en el inconsciente colectivo.

Parte de esto se logra con un muy inteligente uso de la cámara, donde abundan las tomas con el personaje en primer plano, y algún elemento en tercer plano del que podría o no salir algo, además de que la banda sonora mantiene la tensión constante, y brilla especialmente cuando funciona al unísono con los momentos más terribles. A pesar de esto, la película tiene sus manchas, principalmente en las escenas de descanso y de desarrollo de personajes, donde diálogos vacíos y poco convincentes dan la sensación de que el equipo no se preocupó demasiado de estos momentos, al mismo tiempo que la historia parece sugerir un recorte de guión, ya que hay algunos elementos de la trama que se desarrollan a medias y se dejan inconclusos, especialmente los que rodean a una muñeca poseída, que recibe tiempo y desarrollo, pero al final nunca hace sentido ni con la historia, ni por sí misma.

A fin de cuentas, “El Conjuro” logra triunfar usando elementos ya conocidos, pero aplicándolos eficazmente. Quizás parte de su éxito se deba a lo escaso que suelen ser los buenos resultados en este género, donde cualquier esfuerzo decente es recibido como lluvia en el desierto, aunque en este caso sea toda una tormenta.

Por Lucas Rodríguez

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