El Árbol Magnético

Jueves, 7 de Agosto de 2014 | 10:53 am | No hay comentarios

Título original:

El Árbol Magnético

Dirigida por:

Isabel Ayguavives

Duración:

85 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Manuela Martelli, Andrés Gertrúdix, Catalina Saavedra, Gonzalo Robles, Blanca Lewin, Agustín Silva, Ximena Rivas, Daniel Alcaíno, Edgardo Bruna, Otilio Castro, Juan Pablo Larenas

Esquivar de vez en cuando los convencionalismos del cine hollywoodense está perfecto, ya que estos pueden resultar bastante asfixiantes y comprometedores, logrando en sus peores momentos reducir al cine a una cadena de producción fordista. Pero hay ciertos elementos que son muy difíciles (y poco recomendable) de dejar de lado, y dentro de estos el ritmo es uno de los fundamentales. A menos que sea reemplazado por una visualidad impresionante y un carácter más meditabundo muy bien trabajado, este tópico es central no sólo para mantener la cohesión interna de la narración funcionando, sino que también para conservar a los espectadores interesados. “El Árbol Magnético” sufre principalmente por esto, aunque también por otras cosas.

EL ARBOL MAGNETICO 01La trama gira en torno a Bruno (Andrés Gertrúdix), un chileno que lleva muchos años viviendo en España, y la relación con su familia, a la que viene a ver por unas vacaciones de tres semanas. Aprovechando la ocasión, la familia decide reunirse en una casa fuera de Santiago que, a pesar de estar llena de recuerdos e historias, está pronta a ser vendida. En la última reunión familiar en la casa, Bruno, junto a su prima Nela (Manuela Martelli), revivirán el pasado y reflexionarán sobre lo que les depara el futuro.

De inicio a fin, la película no se mueve más de dos kilómetros de la casa familiar, lo que da cuenta en seguida de su carácter de historia costumbrista. Al poco rato comienzan a llegar más y más familiares, lo que vuelve a estrechar el tópico, situando además  un tono intimista. Ambas características suelen dar espacio para la abundancia de diálogos personales que, dentro de un flujo característicamente natural, esconden subtextos más profundos.

EL ARBOL MAGNETICO 02Esto trata de ocurrir en “El árbol magnético”, pero la mayor parte del tiempo los diálogos se quedan en las nimiedades cotidianas que toda familia comenta en una reunión como la ilustrada. Estos terminan por restarle a la película, aletargando excesivamente el desarrollo de la trama que, cuando logra avanzar, no termina por llegar a ninguna parte. Si se le suma a esto que gran parte del elenco pronuncia sus líneas atonalmente, o con un innecesaria exageración de los modismos nacionales, el atractivo de “El Árbol Magnético” se comienza a desvanecer a pocos minutos de su inicio.

A medida que avanza la cinta, tanto se tienden como sugieren una serie de hilos narrativos que al final no terminan por concretarse en nada complejo ni interesante. Entre estos, una suerte de tensión sexual entre Bruno y Nela, y algunos roces de personalidad entre los personajes secundarios, quienes desgraciadamente responden al principio de la cantidad sobre la calidad, porque entre primos y hermanos, la mitad califica con suerte como unidimensionales, cuando no se están confundiendo como parte de la escenografía. Todo esto confluye en que una película de 85 minutos se sienta cercana a las dos horas, con un ritmo y enfoque personal detallista, pero que no cuenta con ningún aspecto atractivo sobre el que trabajar esta minuciosidad. De todas formas, el estilo de filmación minimalista, en especial el énfasis en los planos generales con más de un personaje interactuando en escena, por sobre la rápida variación de enfoques, es algo a destacar.

EL ARBOL MAGNETICO 03Si hay un subtexto a desenterrar en la película, específicamente en relación al árbol magnético (un supuesto centro de atracción capaz de mover una camioneta) como metáfora de que lo que mantenía unida a la familia era la casa más que los lazos de parentesco, no termina por importar mucho, debido a que el sentimiento y las emociones por la venta no son acorde a lo planteado con anterioridad por los personajes, llegando incluso a parecer algo agregado a última hora.

A fin de cuentas, siempre es un agrado que se estén filmando películas serias y con ambición artística en Chile, y no sólo intrascendencia comercial como “El Derechazo” (2013) o publicidad en pantalla grande como “Tierra de Sangre” (2014), pero con material tan aburrido y vacuo como “El Árbol Magnético”, no da para tener muchas expectativas.

Por Lucas Rodríguez

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