El Abogado del Crimen

Miércoles, 30 de Octubre de 2013 | 1:05 pm | No hay comentarios

Título original:

The Counselor

Dirigida por:

Ridley Scott

Duración:

117 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Michael Fassbender, Brad Pitt, Javier Bardem, Cameron Diaz, Penélope Cruz, Goran Visnjic, Dean Norris, Natalie Dormer, John Leguizamo, Rosie Perez, Bruno Ganz, Rubén Blades

Si hablamos de directores que llevan décadas en Hollywood sin perder notoriedad, no podemos saltarnos a Ridley Scott. Un viejo zorro que ha hecho casi todo lo que se ha propuesto y que a sus 75 años no disminuye el ritmo de producción. Un cineasta poseedor de una obra generosa en cantidad -21 largometrajes en 36 años de carrera-, pero despojada de una clara columna vertebral narrativa y visual. A casi cuatro décadas de su inicio en este oficio, siguen siendo difusas las claves de su cine. Esta borrosa impronta lleva a pensar que la razón de que Scott no se haya perdido en el olvido y que sus cintas sigan despertando expectación, tiene más relación con un perfecto manejo en el negocio que a haber alcanzado un estatus consolidado de autor. No es un Eastwood ni un Scorsese, ni THE COUNSELOR 01tampoco un Spielberg, Ridley Scott es ante todo un director aplicado en ejercer su oficio, no totalmente impersonal, pero al menos dispar. Bastante de esto se puede volver a constatar en “El Abogado del Crimen”, su más reciente realización.

Este drama se centra en un avezado abogado (Michael Fassbender) que está pronto a casarse con Laura (Penélope Cruz) y que cae en la tentación de internarse en el negocio del tráfico de drogas. Para ello, se mueve a la frontera de Estados Unidos con México y se asocia con un adinerado empresario llamado Reiner (Javier Bardem). En la zona están lejos de ser los únicos que viven de esto, por lo que todo amenazará con salirse de control.

El nuevo trabajo de Ridley Scott es singular por varios lados, pero sobre todo por su progresión, las ideas derramadas y porque es una pieza que prácticamente no se emparenta con nada que antes haya realizado su director. De partida, es una de sus películas más alegóricas y siniestras, así como también de las más disparejas de su filmografía. Tales rasgos le deben mucho a que el guión lo firme Cormac McCarthy. En efecto, gran parte de los triunfos y derrotas de la cinta tienen su origen allí. Para desgracia, el autor de libros como “No Country For Old Men” o “The Road” (ambos transformados en filmes en los últimos años) no está del todo iluminado en su segunda experiencia como guionista de cine.

THE COUNSELOR 02El entramado narrativo de la película se va desenmarañando con dificultad y a los tumbos, puesto que la historia obtiene consistencia y espesor bien entrado el metraje. Al parecer la apuesta está en desconcertar al espectador para meterlo en la trama, escondiendo el conflicto central por largo rato. Ya dejado atrás ese problema, la cinta alterna instantes deslumbrantes y otros discretísimos, en un constante sube y baja que desorienta. Por si fuera poco, les otorga pocas libertades a sus personajes, todos de mediana estatura llevados hacia adelante a duras penas por un reparto de lujo. No todos los actores están en su mejor nivel (ojo con Penélope Cruz), pero sí con el suficiente empuje para elevar lo chato que están en el papel. De esta manera se va constituyendo una película extraña, inmadura, que además no tiene pudor en incluir intercambios de diálogos superfluos y escenas desmedidas en extensión. Y acá entramos en terrenos que involucran directamente a Ridley Scott.

El director de “Blade Runner” imprime un estilo visual superior, bañando todo con minuciosidad y audacia. Tanto así, que debe ser una de sus trabajos más pulcros a ese nivel. Parece ser su manera de demostrar que se las juega todas por el material que tiene entre manos. Por supuesto que pierde efectividad en planos a los que cuesta entender su justificación, pero en general este rasgo del filme THE COUNSELOR 03está sumamente templado. Sin embargo, con esto Scott no queda exento de culpas, pues había un margen como para compensar un guión tan poco vigoroso como este.

Quizá ninguna película con tantas luces y sombras ha desfilado por la cartelera este año. Desconcierta y encanta, en un tira y afloja que inevitablemente ocasiona que el interés vaya decayendo. Es una delicia cómo está filmada, virtud que se contrapone a un guión que echa de menos mayor afinación. Es cierto que en este torbellino dramático existe una mirada digna de destacar sobre la codicia y la moral, pero la historia de la misma es tan irregular que ocasiona que todo se extravíe bastante.

Por Gonzalo Valdivia

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