Dredd

Miércoles, 24 de Octubre de 2012 | 12:11 pm | No hay comentarios

Título original:

Dredd 3D

Dirigida por:

Pete Travis

Duración:

95 minutos

Año:

2012

Protagonizada por:

Karl Urban, Olivia Thirlby, Lena Headey, Domhnall Gleeson, Santi Scinelli, Jason Cope, Deobia Oparei, Langley Kirkwood, Brandon Livanos

Un reinicio en toda regla es lo que propone “Dredd”, re-adaptando a la pantalla grande los personajes del comic creado por el británico John Wagner, haciéndonos olvidar la irrisoria versión noventera interpretada por Sylvester Stallone con un buen tándem de acción y explosiones sin concesiones, algo para  agradecer en los tiempos que corren.

En un futuro decadente y sumido en el crimen, los “jueces” son los implacables ejecutores de la ley en las calles, con la autoridad para dictar sentencia, e incluso, matar cuando la situación lo amerita. El juez Dredd (Karl Urban), uno de los más respetados de la unidad, recibe a Anderson (Olivia Thirlby), novata que busca entrar al cuerpo de los jueces y que tiene como habilidad especial el poder para leer mentes. A ambos se les encomendará una sospechosa misión en uno de los peligrosos bloques ubicados en los barrios bajos de la ciudad, donde un par de jóvenes, victimas de una letal sustancia conocida como SLO-MO, la nueva droga de moda que provoca que el cerebro perciba el tiempo al 1% de su velocidad normal, los llevó a lanzarse desde las alturas. El trabajo se hace aun más dificultoso cuando Ma-Ma (Lena Headey), reina del crimen en el edificio, comience una mortal cacería contra los jueces.

El inglés Pete Travis, quien ya se encargara de películas como la excelente “Omagh” (2004), “Vantage Point” (2008) y “Endgame” (2009), realiza un notable trabajo impregnando a la cinta de una atmósfera sucia y decadente, muy en la línea de lo mostrado en “RoboCop” (1987), mezclado con la pulcra oscuridad de “The Matrix” (1999), en una refrescante cruza de estilos que, sumados a las bondadosas dosis de gore, hacen de “Dredd” una inesperada –y muy agradable– sorpresa. Un fenómeno más que irregular cuando la película sufrió una serie de retrasos debido a las re-filmaciones y cambios de último minuto, señales que suelen presagiar lo peor. Afortunadamente, “Dredd” salió airosa.

Tampoco es la panacea, pero sí es un filme bastante decente en su género. Quienes hayan podido visionar la locura de acción que es “The Raid: Redemption” (2011) –totalmente recomendable, por lo demás–, podrán encontrar muchas similitudes de la trama con la cinta que nos ocupa, claro que con un tratamiento mucho más occidentalizado y más balas que golpes de artes marciales. Con este antecedente, los momentos de acción se suceden uno tras otro, cada una con su factor explosivo particular que, añadidos a la dirección de Pete Travis, se transforman en secuencias espectaculares llenas de efectos y artificios audiovisuales.

Sin ser una superproducción, la película es inteligente al centrar la acción en un espacio cerrado con poca luminosidad, donde los acotados usos del CGI lucen esplendorosos ante la fiesta de estallidos. La prioridad está en lo artesanal, en las logradas explosiones de miembros y heridas infringidas con sabor a acción ochentera. En cuanto al montaje, este es concordante con el tono de la película, potenciando la paranoia que se vive en el edificio en la medida justa para no marear y dejar apreciar con claridad la cacería.

Karl Urban, quien interpretara a Eomer en la trilogía de “El Señor de los Anillos”, protagoniza su primer filme taquillero, y aunque su rostro esté cubierto por un casco durante la totalidad del metraje, el actor es capaz de entregar carisma a su Dredd, alejándose de la caricatura que realizó Stallone hace 17 años, para dar vida a un justiciero implacable. Olivia Thirlby, quien tiene más carrete como secundaria en dramas y comedias románticas, es la novata idealista que se ve obligada a sacar las garras ante la adversidad, con una interpretación solvente ante el poco desarrollo de personajes, que queda al debe para una eventual segunda parte que, de conservar el tono, se avista interesante en cuanto a seguir indagando más en el universo distópico en el que se sitúa la cinta.

Se puede criticar el desarrollo de la trama, donde los malos están destinados a perder desde un principio, y más que un choque de fuerzas, presenciamos el poder de la mano ajusticiadora de Dredd castigando al crimen con balas y sangre, que a fin de cuentas, es todo lo que esperábamos de una película de estas características. Si se busca acción, explosiones y grandes dosis de hemoglobina, “Dredd” es lo que están buscando.

Por Sebastián Zumelzu

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