Corazones de Hierro

Jueves, 22 de Enero de 2015 | 1:06 pm | No hay comentarios

Título original:

Fury

Dirigida por:

David Ayer

Duración:

134 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Brad Pitt, Logan Lerman, Shia LaBeouf, Jon Bernthal, Michael Peña, Xavier Samuel, Scott Eastwood, Jonathan Bailey, Branko Tomovic, Adam Ganne, Jim Parrack, Laurence Spellman, Brad William Henke, Kevin Vance, Jason Isaacs, Anamaria Marinca, Alicia von Rittberg, Daniel Betts, Stella Stocker

Las revisiones históricas en el cine existen desde que este se creó, y una popular fuente dramática han sido las películas de guerra, tanto por la necesidad de mantener en la memoria momentos cruciales para cada nación, como por la emotividad que estas generan. Distintas culturas han contado su propia versión de los hechos, pero los norteamericanos siempre se han caracterizado por glorificar a los suyos obviando otras perspectivas. “Corazones de Hierro” es la última película en darle el tratamiento hollywoodense a la Segunda Guerra Mundial.

FURY 01La cinta sigue a un escuadrón de soldados norteamericanos hacia finales de la guerra, liderados por Don Collier (Brad Pitt). Tras la baja de uno de sus miembros, llega al grupo el joven e inexperto Norman Ellison (Logan Lerman), quien empieza a aprender los funcionamientos de la guerra a medida que la patrulla avanza en un tanque, llevando a cabo distintas misiones que los adentran en territorio enemigo, aún peligroso, a pesar de que la derrota alemana es inminente.

Es una grata sorpresa el notar cómo la atención de la cinta está situada en los personajes, dado que las cintas bélicas fácilmente pueden caer en la enumeración y chequeo de una larga lista de hitos mezclados con secuencias de acción. En “Corazones de Hierro”, al menos al principio, se privilegian aquellos pequeños momentos de intimidad de quienes están metidos en este caos: sollozos a escondidas, titubeos antes de disparar y el bromear como mecanismo de defensa para alivianar la tensión, toman lugar por sobre cualquier acción que pueda hacer avanzar la trama.

Es así como dicha trama no se siente particularmente fuerte, pero tampoco relevante, ya que se entiende que el foco no parece estar allí. Las misiones en las que se enfrasca la patrulla en las horas que encapsula la cinta son variadas, desde la toma de un pueblo hasta la vigilia de un cruce, pero sirven como herramienta para exponer a los personajes a los horrores de la situación. Aquí toma predominancia Norman, nuestro punto de entrada a este mundo, reacio en un inicio a ser parte de la matanza y aún sorprendido por los atentados cometidos por ambas partes en pugna. “Corazones de FURY 02Hierro” también cuenta con las necesarias escenas de batalla, los bombardeos y disparos que dotan de acción a la cinta cuando esta parece tener miedo de aburrir a la audiencia. Desde esta perspectiva, se aprecia que se mezclen elementos más propios del blockbuster, con una mirada más humana a los efectos que la guerra tiene en los involucrados, pero el problema está en que nada que revele esta introspección se siente muy novedoso o, en su defecto, interesante.

Cuando la cinta cae ante la necesidad de darle un clímax a la historia y evitar mantener durante sus dos horas de duración el estado contemplativo que llevaba en un principio, nos presenta una larga secuencia de un tiroteo rayando en el gore, en el que un pequeño puñado de estadounidenses se deshace de miles de anónimos soldados alemanes, y ahí es evidente que Hollywood lo hizo de nuevo y cayó en los peores vicios de aquellos realizadores que, bajo el alero del patriotismo, se convencen de que están haciendo lo correcto y de que su rol en las guerras no sólo no es cuestionable, sino que es necesario e importante.

FURY 03Con todo el cuidado que la cinta parecía tenerle a sus personajes, es mayormente reprochable el que nunca intente compartir esa empatía con la otra cara que formó parte de la guerra, quienes terminan por ser unos enemigos completamente genéricos y deshumanizados, cuya necesidad de ser asesinados por los americanos jamás es cuestionada. Que “Corazones de Hierro” no se libre de ser otra de las tantas producciones hollywoodenses que defienden y glorifican a los soldados norteamericanos es una lástima, ya que seguir haciendo películas de este tipo sin ofrecer una variante en su ideología o punto de vista, se siente inútil y redundante a estas alturas.

A pesar de estos defectos, no es una mala película. No es tan profunda ni reveladora como sus ambiciones indican, pero es lo suficientemente entretenida como para verla una tarde sin ánimos de cuestionarla. El problema es que juzgar a “Corazones de Hierro” en términos de calidad pasa a ser irrelevante, por lo innecesaria que se siente una producción como esta el día de hoy. Otro nombre más en la lista de películas norteamericanas empeñadas en contarnos la historia de manera exagerada y, en partes, inverosímil.

Por Ignacio Goldaracena

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