Chicas Armadas y Peligrosas

Miércoles, 2 de Octubre de 2013 | 12:00 pm | No hay comentarios

Título original:

The Heat

Dirigida por:

Paul Feig

Duración:

117 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Sandra Bullock, Melissa McCarthy, Dan Bakkedahl, Michael Rapaport, Marlon Wayans, Tony Hale, Brandon Richardson, Taran Killam, Nathan Corddry, Kaitlin Olson, Demián Bichir, Bill Burr, Michael McDonald

Definidas tradicionalmente como cintas que tienen una dupla de hombres como protagonista y una mínima presencia femenina, las buddy movies han estado encarnadas por realizaciones tan distintas como “Butch Cassidy And The Sundance Kid” (1969), “The Blues Brothers” (1980) o “Hot Fuzz” (2007). Esta clase de filmes comenzó a vivir un período de esplendor a partir de los 80’s, con los códigos del policial como punta de lanza del auge. Si bien la cinta responsable de ponerlas de moda fue “Lethal Weapon” (1988) de Richard Donner, que le dio una vuelta de tuerca a muchas de sus claves, fue “48 Hrs.” (1982) de Walter Hill la que seis años antes situó las bases. “Chicas Armadas y Peligrosas” se THE HEAT 01instala en el terreno de la comedia policial y cuenta con todos los elementos de una buddy movie, con la diferencia de que se encuentra protagonizada por dos mujeres.

Sarah Ashburn (Sandra Bullock) es una destacada agente del FBI, cuya peculiar personalidad provoca que tenga una difícil convivencia con sus compañeros. Su jefe decide enviarla a Boston para que investigue a un capo del narcotráfico, bajo la excusa de que prontamente la ascenderá si demuestra estar capacitada para trabajar en equipo. Una vez en la ciudad, conoce a Shannon Mullins (Melissa McCarthy), una policía que posee una forma de trabajo más desprolija e impetuosa, con la que inevitablemente chocará. La orden es que trabajen juntas en capturar al criminal, por lo que contra su voluntad se verán obligadas a trabajar codo a codo.

Lo ideal en este tipo de películas no es ubicar a un protagonista con un compañero que lo secunde, sino que colocar dos personajes con el mismo peso, sustituyendo el tradicional romance por una relación de amistad. Esta cinta consigue con creces esto, al poner exactamente al mismo nivel a Ashburn y Mullins, siendo fiel a la tradición que escoge. Con un humor desatado y certero, la película aprovecha las ventajas que tiene seguir este molde: el inicial choque de personalidades permite generar con mayor facilidad prolongados peloteos de bromas. Y en este caso no estamos hablando de THE HEAT 02sólo chistes cortos y apenas pasajes de diversión, también se la juega por otros más currados y aprovecha muy bien el humor físico. Así, el nivel cómico se mantiene elevado durante buena parte de su metraje, aunque, por supuesto, no se pueden desconocer bajas.

La historia no guarda mayores complejidades ni tampoco es difícil anticiparse a su devenir. A pesar de que el punto de partida es limitado y presiona teclas sin gran novedad, el filme se las arregla para armar una trama bien desplegada, generando un tejido de atinado y coherente desarrollo. Lo corriente de su planteamiento lo suple no restringiéndose a la hora de los balazos y la violencia, en una decisión que va en sentido contrario a la apuesta habitual de la comedia. Esto termina suscitando real nervio, lo que le permite obtener un interés transversal a la cinta. Adicional a eso, está el que proporciona una evolución no menor a sus personajes y aborda con bastante tino los cambios de tono, lejos de lo brusco y destemplado que podría haber resultado todo.

Esenciales en el resultado final son sus actrices protagónicas, que juntas pasan a ser pura dinamita y jamás caen en anularse la una a la otra. Melissa McCarthy es una estupenda comediante, que acá está en plena forma y lanza un arsenal descomunal de bromas. Sandra Bullock, por su parte, se desenvuelve cómoda y demuestra el suficiente carisma para no ser opacada por el huracán McCarthy, THE HEAT 03dejando en evidencia que no se le da mal la comedia cuando tiene un buen material entre manos. Su personaje parece ser el mismo de “Miss Congeniality” (2000), pero la actriz demuestra tener los suficientes atributos como para proporcionarle un cariz levemente distinto.

La película dura 117 minutos, extensión que se hace sentir. Si bien es una cinta de buena dinámica, tiende a agotar el que se afirme tanto en el carisma de su pareja protagónica. No tiene el asombroso despegue de “Bridesmaids” (2011) –anterior filme de Paul Feig-, pero aprovecha parte importante de sus posibilidades cómicas y consigue un buen equilibrio entre los géneros que aúna, haciéndole, de pasada, justicia a las realizaciones que se concibieron como buddy movies en los 80’s. En definitiva, esta comedia proporciona suficiente diversión como para que quedemos expectantes ante la inminente secuela.

Por Gonzalo Valdivia

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