Casablanca

Martes, 20 de Noviembre de 2012 | 1:38 pm | Comentarios (9)

Título original:

Casablanca

Dirigida por:

Michael Curtiz

Duración:

102 minutos

Año:

1942

Protagonizada por:

Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Paul Henreid, Claude Rains, Conrad Veidt, Sydney Greenstreet, Peter Lorre, S.Z. Sakall, Madeleine LeBeau

El cine es el arte del tiempo. Además de basar su lenguaje y muchos de sus recursos expresivos en la recreación ficticia de líneas temporales, requiere del paso de los años para una completa apreciación de sus alcances. Esta característica no es ajena a otras manifestaciones artísticas, sin embargo, la sobrecargada oferta de la industria audiovisual obliga a separar aguas, haciendo que obras pretenciosas y con mucho ruido en su momento sean rápidamente olvidadas. Mientras que pequeños accidentes en la línea de producción, o películas silenciadas por la baja taquilla, luego de unos años tomen fuerza, hasta convertirse en clásicos inmortales. Como es imposible predecir el futuro, nadie puede saber el verdadero impacto de una cinta hasta que el paso de las décadas asienta y consolida su legado. Celebrando el aniversario número setenta desde su estreno, vuelve a las salas nacionales “Casablanca”, ahora en copias digitales remasterizadas, una oportunidad para apreciar el legado de una obra que jamás fue imaginada ni concebida para convertirse en uno de los pasajes fundamentales de la época de los grandes estudios hollywoodenses.

El conflicto presentado gira en torno a dos conceptos que se contraponen: el amor y la virtud. Corre la década del 40, y Rick Blaine (Humphrey Bogart) es el dueño del Café Rick en Casablanca, ciudad del norte de África que es usada por los refugiados políticos como puente entre la Francia ocupada de Vichy y los países aliados. Ahí, cada perseguido por el régimen nazi debe comprar su visado, trámite controlado por el Capitán Louis Renault (Claude Rains). Luego del robo de dos “cartas de tránsito” que caen en manos de Rick, es él quien debe decidir si entregarlas al líder de la resistencia, Victor Lazslo (Paul Renheid), que está de paso en la ciudad junto a Ilsa (Ingrid Bergman), de quien Rick estuvo enamorado en París.

La pregunta que ronda el intento contemporáneo de crítica sobre esta cinta de 1943 es ¿se puede decir algo nuevo sobre ella? Son setenta años de ventaja respecto al análisis e interpretación que pueda construirse sobre su producción, visionado o impacto en la historia del cine. Son ríos de tinta los que han corrido respecto a la calidad de su trama, las interpretaciones, la puesta en escena y la dirección, que bien supo encauzar fuerzas contrarias que habrían hecho naufragar cualquier otro proyecto, como bien era costumbre de la época (y también de la actual). Porque “Casablanca” es el ejemplo más claro de cómo el proceso de producción influye de manera esencial en el resultado, de cómo factores externos como el guión escrito de forma grupal, el uso de decorados interiores totalmente falsos o la cantidad (y la calidad) de extranjeros en el reparto, la gran mayoría fugados de la Europa azotada por la guerra, acentúan el resultado de un film que gana en cada visionado.

“Casablanca” se plantea, entonces, como una derrota a la crítica como ejercicio que intenta abarcar una obra, desmenuzarla y darle un sentido en el tiempo. Es en esta película donde se logra el punto máximo en la condición del cine como azar, como un hecho que es imposible de predecir y, sobre todo, de interpretar. Tal como en este pueblo del norte de África no hay verdades, nadie tiene completamente definido su bando ni las decisiones que tomará en el día a día, tampoco su legado fílmico es abarcable, ni antes en su estreno ni ahora que tenemos 70 años a cuestas. Lo que sí se aprecia, luego de repetir el visionado ahora en pantalla gigante, es estar ante la presencia del más fascinante accidente que ha podido producir la industria hollywoodense de la época dorada, aquella que fijaba los alcances del lenguaje cinematográfico y consolidaba la más grande máquina de sueños (y pesadillas) que ha concebido la humanidad. Una cinta sin pretensiones, vilipendiada incluso en los tres Oscar que conquistó, pero que supo mostrar la mejor cara de la industria del celuloide, al igual que sus personajes muestran lo mejor del ser humano.

Por eso esta película, con sus decorados falsos, su niebla inverosímil, sus errores lógicos en el guión y sus actuaciones estereotipadas, deviene en un ejercicio de apreciación cinematográfica más allá de la valoración misma de sus cualidades inherentes, y se convierte en una tarea interminable de análisis e interpretación. Porque queda claro, desde el comienzo, que no estamos ante la más grande obra fílmica de la historia del hombre, pero sí ante su producto más querido, aquel que valoramos más por sus defectos que por sus logros. En este sentido, lo que queda a los que amamos el séptimo arte es sentarnos y disfrutar, las veces que sea posible y en pantalla gigante, del cine en toda su expresión.

Por Juan Pablo Bravo

Enlace corto:
(9)
  1. Rosa Cerda says:

    Gran oportunidad de ver esta película en una pantalla grande. Verla en diferentes épocas de la vida es un must. Siempre hay algo que no viste la vez anterior.

  2. Karla Romero says:

    Casablanca es una pelicula que no solo marco un hito en la historia del cine, sino que ademas contextuañiza de forma increible la situacion que se vivia en aquella epoca. La forma en la que los personajes (considerando sus evidentes diferencias fisicas) se desenvuelven, nos dan a entender que se trata de decir del contexto social que transcurria, las alianzas implicitas que se generaban y esa suerte de complicidad entre los personsjes secundarios. Ademas de mostrar una historia de amor en plena guerra., un amor fuerte, pero casi imposible.
    La eleccion de actores no pudo ser mas precisa, a pesar de que Bogart fuera un poco mas bajo que Ingrid, de hecho hay una escena en la que se nota que a el lo tenian de pie sobre una especie de cajon para quedar mas alto que ella, quien a su vez es hermosa, la actriz que en su momento fue la fantasia de hombres al rededor de todo el mundo, cuando aun internet no plagaba de figuras tipo simbolos sexuales la red.

  3. Julio Donoso says:

    Siempre he escuchado que Casablanca es uno de los clásicos del cine, sin embargo, no tenía idea el porque puesto que no la he visto.
    A pesar de que la crítica no es aduladora del film deja la sensación de que aunque tenga varios defectos, la película es digna de ver para encontrar lo que prácticamente ya no se encuentra en el cine: historias que más allá de las actuaciones y el montaje dejen algo para recordar. Tal parece que ese es el caso de Casablanca.

  4. Daniel Monge Flores says:

    Soy de Viña y cuando chico, creía que la Casablanca de la película era el que se encuentra entre Valpo y Santiago. Solía repetir la clásica frase pero modificada; “Siempre nos quedará Placilla”. Cuando alguien me explicó que este Casablanca quedaba en Marruecos yo le dije ” bueno, siempre nos quedará el calzoncillo”.

  5. Paz Araya says:

    Para mi casablanca es una película como el vino, se vuelve mejor con el tiempo, y cada vez que la veo me gusta más y descubro nuevas cosas buenisimas en la película.
    Me encantaría tener la opción de verla en el cine, aun cuando la he visto mil veces, en cine creo que será otra cosa.
    Para que sea el principio de una nueva gran amistad.

  6. Casablanca es una película sobre la fugacidad de las relaciones amorosas. Siempre habrá un París y es lo único que nos quedará cuando la guerra comience. Depende de cada uno el aprovecharlo. Times go by…

  7. Una crítica sobre Casablanca me parece innecesaria puesto que es innegable lo trascendental que es. Una obra maestra, una mítica del cine. No hay más.

    • Jenny Salinas S. says:

      Para mi, ver Casa Blanca es un viaje en el tiempo, y verla en la pantalla grande en la oscuridad de la sala me hará sentir como estar en esos años dorados del cine clásico. Espero lograr ese sueño con la ayuda de ustedes,Saludos !!!

      • Daniela Castro S. says:

        Casablanca es una película de clásica, que a pesar que en su tiempo fué poco valorada, los años le han otorgado los suficientes méritos para ser parte de la cultura popular, su música, la historia de amor que no tiene un final feliz, sus actores,etc, la hacen inmortal…

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