Capitán Phillips

Miércoles, 30 de Octubre de 2013 | 11:00 am | No hay comentarios

Título original:

Captain Phillips

Dirigida por:

Paul Greengrass

Duración:

134 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Tom Hanks, Barkhad Abdi, Mahat M. Ali, Barkhad Abdirahman, Faysal Ahmed, Michael Chernus, Catherine Keener, David Warshofsky, Corey Johnson, Chris Mulkey, Yul Vazquez, Max Martini, Omar Berdouni, Mohamed Ali

Dejar las inquietudes artísticas de lado a cambio de poder trabajar con los más altos estándares ofrecidos por la industria, es una proposición difícil de rehusar. La tentación de dejarse llevar por el éxito es lo suficientemente grande como para que muy pocos se mantengan estoicos. Así las cosas, sólo podemos hallar un reducido grupo de cineastas que no cede pese a seguir trabajando en la cuna del cine. En buena parte, Paul Greengrass es uno de ellos. En su momento no dudó en abandonar la saga Bourne luego de dos exitosos episodios para ponerse detrás de proyectos que realmente quería CAPTAIN PHILLIPS 01llevar a cabo. Nada de quedarse en la comodidad y la reducción de esfuerzos que asegura el cobijo de una franquicia. De esta manera, primero se embarcó en un proyecto tan jugado como “Green Zone” (2010), para luego hacerse cargo de la cinta que ahora aterriza en la cartelera, “Capitán Phillips”.

Su más reciente realización se centra en Richard Phillips (Tom Hanks), capitán de una embarcación que atraviesa el Golfo del Edén para llegar a Mombasa. Phillips sabe de la presencia de piratas en la costa de Somalia, por lo que ordena a su tripulación tomar las precauciones correspondientes. Lo que no sospecha es que la amenaza se hará real y serán puestos a prueba cuando cuatro somalíes armados ataquen ferozmente el navío.

De todo lo que se puede decir del cine de Greengrass, lo que más resalta es el nervio apabullante que impone en sus películas de factura casi documental, el que suele alcanzar mediante el empleo de un montaje ágil, una puesta en escena funcional y un guión preciso. Esto se traduce en su capacidad de transmitir como nadie la adrenalina a la audiencia, un talento único para sumergir sin titubeos al espectador en la ficción que sostiene. Otro rasgo distinguible en la obra de este director es su apuesta de ubicar en el centro de la historia a personajes, ya sea confundidos o desesperados, con los que nos vemos impulsados a empatizar dado el estilo de dirección. La definición de su cine, al final, es la del drama profundamente humano encuadrado en una narración que apenas da tregua.

Con su séptimo largometraje, este realizador inglés sigue fiel a parte importante de las pautas que ha cultivado desde su tercera cinta, “Bloody Sunday” (2002). A Greengrass le da igual el tamaño de las historias que cuenta: todas las filma como si no hubiera un mañana, y esta no es la excepción. “Capitán Phillips” está llevada con bríos totalmente inusuales en la industria, pero que corresponden a la dosis de energía habitual aplicada por este cineasta. Maneja los tiempos con mano maestra y casi no otorga espacio para que nos acomodemos en el asiento, siendo el impacto de la película aturdidor. No tiene inconvenientes para mantener el interés a tope durante más de dos horas, e incluso ser capaz de emocionar, en una muestra de que el tipo no sólo conserva su sello a pesar de llevar varios años trabajando bajo el alero de los grandes estudios, también sigue nutriéndolo y llegando a alturas que antes sólo había alcanzado intermitentemente.

El director tiene la fortuna de poder blindar su notable faena con valores de producción que están por los cielos y, sobre todo, interpretaciones grandiosas. Tom Hanks es el protagonista absoluto y ofrece un portento de actuación, capturando de lleno todo lo que el personaje exigía. El ganador de dos Oscar está irreconocible en una labor tan sólida como no se le veía desde “Road To Perdition” (2002). Sorpresivamente, tiene un digno contrapeso, ya que quienes encarnan a los piratas somalíes tienen un desempeño más que consistente, en especial Barkhad Abdi, quien encarna al líder del grupo. Al mismo tiempo, los cuatro ayudan bastante en que el dibujo de esos personajes tenga un rasgo de humanidad y hasta podamos ir simpatizando con uno más que otro.

Paul Greengrass entiende el cine como la posibilidad de llevar al espectador a través de experiencias imborrables, originadas desde el vínculo con los personajes y una progresión dramática atronadora, y no tanto como medio donde desplegar ideas. En buena medida por eso es que no hay esperar una mirada muy complejizada de cada uno de los participantes de esta trama, sobre todo del aparataje militar estadounidense. Evidentemente, su cine es más visceral que reflexivo, sin embargo, sería injusto dejar de mencionar que acá existe por lo menos una ráfaga de la problemática que corre subterráneamente, aquello que reposa debajo del drama de esta tripulación amenazada por piratas somalíes.

Esta es una película basada en una historia real –tal como cuatro de sus restantes siete filmes-, donde el desarrollo es tan dinámico que no importa demasiado si sabemos de antemano cómo culmina todo. Lo más importante es el viaje y no el término en este thriller que Greengrass dirige con tanta habilidad y pulcritud. Quizás no es todo lo redonda que pudo haber sido, pero tiene atributos de sobra para ubicarse tranquilamente entre lo mejor de 2013.

Por Gonzalo Valdivia

Enlace corto:

Comentar

Responder