Buscando a Dory

Jueves, 16 de Junio de 2016 | 11:57 am | No hay comentarios

Título original:

Finding Dory

Dirigida por:

Andrew Stanton y Angus MacLane

Duración:

103 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Animación

Hace 21 años, Pixar se presentaba a la pantalla grande a través de una entrañable historia que imaginaba las aventuras de un grupo de juguetes con vida propia, entre cuyos valores resaltaban la amistad y la valentía. Así, “Toy Story” (1995) marcó un hito no sólo por ser la primera cinta animada producida completamente por computadora, sino que también por establecer un antes y un después en la forma de contar a un público masivo historias consistentes, bellas e ingeniosas para niños y adultos por igual.

FINDING DORY 01Tras las cuatro producciones que le sucedieron y varios personajes que aún descansan en nuestra memoria, en 2003 el estreno de “Finding Nemo” nos trasladó hacia las profundidades del océano a través de la épica aventura de un sobreprotector pez payaso en la búsqueda de su único hijo, transitando desde la Gran Barrera de Coral australiana hasta “P. Sherman, Calle Wallaby 42, Sidney”. El perfecto balance entre animación, historia, personajes y una visualidad sorprendente la llevaron a ganar el primer Oscar a Mejor Película Animada para el estudio y convertirse en una cinta de culto para los amantes del séptimo arte animado. Siguiendo con la tradición de estrenar al menos una película por año y manteniendo aquella fórmula, ” Buscando a Dory” desecha toda posibilidad de ser un film fácilmente olvidable o inferior sólo por ser una secuela.

Un año después de las aventuras vividas por Marlin y compañía para buscar al pequeño Nemo, Dory, la olvidadiza pez cirujano azul, accidentalmente recuerda que en algún momento perdió a sus padres. Decidida a reencontrar a su familia gracias a ciertos flashbacks que le van entregando pistas, parte en la búsqueda junto a sus inseparables amigos de agua salada. Pero el océano puede ser bastante grande. Y la superficie, también.

Ya con 17 películas a su haber, las mentes detrás del estudio Pixar –y la alianza Disney– saben cómo plasmar con efectividad y perfección una animación inigualable, creando mundos que, a pesar de ser conocidos, exhiben nuevos e inexplorados antecedentes. Si bien la franquicia “Cars” (2006) puede ser un argumento detractor para recelar de la calidad de las secuelas recientes –aunque la principal ya es cuestionable por sí sola–, presentar a Dory, la que fuera uno de los personajes más destacables de la primera entrega subacuática, y explorar en su pasado y presente es una apuesta ganadora. Así, un FINDING DORY 02argumento que podría parecer repetido no pierde gracia ni validez, sino que gana al tomar direcciones menos arriesgadas pero igual de inteligentes, tuteladas por el ritmo propio de la protagonista. Una especie de viaje del héroe con una heroína poco común, que utiliza su falta de memoria de corto plazo como herramienta y don. Esto funciona tanto a nivel de construcción del relato como de mensaje a posteriori, al integrar capacidades diferentes cual aleta de Nemo en la primera entrega.

“Buscando a Dory” es de aquellas producciones que, si bien parten con el pie forzado de que conocemos ya la mitad de su mundo, logra diferenciarse en el tratamiento sin dejar de lado el estilo icónico de Pixar, que destaca en su impecable desarrollo de personajes primarios y secundarios, estos últimos sacando más risas de las esperadas. Sumado a lo anterior, el emotivo subtexto de la aceptación personal, la creación de familia y la amistad –tema presente en todas las producciones del estudio– que yacen a lo largo de su hora cuarenta, crean una cinta realmente bella y conmovedora.

FINDING DORY 04Otro de los ingredientes que se fusionan para otorgar estos atributos es la realmente cuidada calidad de animación digital. Cada detalle, cada escenario y cada color está pensado y repensado hasta la perfección visual, logrado además gracias a las técnicas de renderización muchísimo más avanzadas que las de hace 13 años. El personaje del pulpo Hank, por ejemplo, ha sido uno de los retos más importantes para diseñadores y animadores, por la dificultad de recrear los movimientos de los tentáculos, su textura y el mimetismo como particularidad principal. Para graficar, la escena en que él y Dory se conocen tardó dos años en desarrollarse dada la complejidad que presentaba.

Bastantes guiños y referencias de “Finding Nemo” se dejan ver durante el desarrollo, por lo que siempre es un plus tenerla fresca en la memoria para no perderse ningún detalle y disfrutar por completo la experiencia. Por otro lado, la incorporación de nuevos y divertidos personajes secundarios, ensalzados con voces prominentes de Hollywood en su versión subtitulada, como Ty Burrell e Idris Elba, añade piezas para el deleite. Y las ya familiares voces de Ellen DeGeneres y Albert Brooks cierran por completo un casting bien articulado en relación a las personalidades que se le quiso dar a cada animal.

FINDING DORY 03El que Andrew Stanton, el mismo director de “Finding Nemo”, escribiera y codirigiera esta secuela ayuda a darle la continuidad y legado necesarios y esperables a lo creado en 2003. Porque hay avance, pero primero está el mundo bajo agua instaurado que se debe conservar antes de proponer nuevas hazañas. Por cierto, esto se conquista con creces. Al comparar ambas producciones, por supuesto que “Buscando a Dory” no alcanza a vencer a su antecesora, pero tampoco es necesaria la disputa. Ambas tienen un gran nivel visual, una animación intachable y una producción sumamente detallista en cada cuadro, en cada escena y en cada personaje, cumpliendo con cualquier expectativa.

Desde el adorable corto animado inicial, “Piper” (2016), se comienza a formar el terreno para las emociones que trascenderán a lo largo de la cinta, y realmente resulta inquietante el nivel de conexión y la amalgama de sentimientos encontrados que esta, al igual que la gran mayoría de producciones con la marca de Luxo Jr., logran. A veces las historias más simples son las que enlazan de manera más intensa, y el que estas sean animadas abren la puerta para que el público más joven pueda trasladarse a un universo sorprendente sin dejar de lado temáticas importantes, como lo son el cuidado a la naturaleza y a los seres que habitan nuestro mundo. Como recomendación, conviene quedarse hasta que terminen de pasar los créditos finales para una escena extra que sacará más de una sonrisa.

Por Daniela Pérez

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