¡Asu Mare! 2

Jueves, 11 de Junio de 2015 | 12:44 am | No hay comentarios

Título original:

¡Asu Mare! 2

Dirigida por:

Ricardo Maldonado

Duración:

100 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Carlos Alcántara, Emilio Drago, Christian Meier, Andrés Salas, Anahi de Cárdenas, Rodrigo Sánchez Patiño, Ana Cecilia Natteri, Katia Condos, Denisse Dibós, Johanna San Miguel, Carlos Carlín, Erika Villalobos, Gonzalo Torres, Franco Cabrera

La oferta de los cines nacionales es un centro de acopio de peculiaridades. Por sobre la eterna tiranía de la destrucción y la pirotecnia, el desconcertante incremento de las copias dobladas, y el desembarco de cintas con incluso tres años de atraso, de cuando en cuando se inscriben hitos difíciles de superar por su rareza. Esta semana ese honor recala en “¡Asu Mare! 2”, la película más vista de la historia del cine peruano, marca que irónicamente quitó a su cinta madre, “¡Asu Mare!” (2013). Un título que, más allá de su impresionante récord, atraca con la huella de extravagancia porque la original, pese a sus pergaminos comerciales, jamás se vio en la cadenas exhibidoras chilenas y hoy prácticamente sólo es posible encontrar en Netflix.

ASU MARE 2 01La cinta es una adaptación del show homónimo de stand-up de Carlos Alcántara Vilar, uno de los cómicos más célebres de Perú, que básicamente gira en torno a las desgracias y tropiezos de Alcántara, alias “Cachín”, desde su niñez en la Unidad Vecinal Mirones hasta que consigue una sonrisa de parte de la vida. Contra todo pronóstico, lo que se puede encontrar en esta especie de autobiografía es una comedia cargada de un espíritu entrañable que, a pesar de sus irregularidades y baches, apresa una dosis de interés por su admirable búsqueda de consagrarse como una obra redonda, y por la atrayente estirpe de perdedor del protagonista. Como uno de los principales inconvenientes de su secuela, se erige esa misma intención de trazar un círculo, que hacía tan notable a la primera. Con escasa astucia, la segunda parte entra como puede a contar con mayores detalles una historia que parecía cerrada.

En “¡Asu Mare! 2”, Cachín (Alcántara) empieza a salir con Emilia (Emilia Drago), la misma chica que besa en el final de la primera –recordemos, en su segundo encuentro-, una joven adinerada de La Planicie que cae rendida ante su simpatía. Pero en el nacimiento de ese amor él le oculta su origen humilde en Mirones, incluso escondiendo a sus amigos y madre. Entremedio se interponen los padres de ella, recelosos de la presencia de Cachín, y Ricky (Christian Meier), un amigo de la familia de Emilia que siempre ha estado detrás de su amor.

ASU MARE 2 02De este modo, esta secuela se separa de la primera –un verdadero homenaje a sí mismo y a su madre, carente de acidez-, por lo que se esfuman de un plumazo dos elementos que no contribuían demasiado, la voz en off y las interrupciones en modo stand-up. En su reemplazo, a decir verdad, no queda mucho. Cuando se pone el traje de comedia romántica, adolece de una falta atroz de ritmo y brillo. Algo de sabrosura se mantiene, eso sí, pero la explosión entre los protagonistas y el delineamiento del rival de turno son de segunda clase y no tienen otro destino que el olvido. Puede parecer una broma que de eso trate esta comedia, pero así son las cosas: 100 minutos sobre los intentos por ocultar una verdad, una cuota de torpe romance y el desagradable acoso de un puñado de “villanos”.

Y eso no tiene su raíz en que decida adjudicarse identidad de comedia romántica, sino en que, aparte de revelarse como una secuela improvisada de una historia inicialmente bastante acabada, los adornos que ubica son pobres. Hace dos años, el director Ricardo Maldonado mostró mano precisa en una película que sabía de sus limitaciones y jamás parecía un intento fallido, pero acá todo luce deslavado, torpe y lánguido. Carlos Alcántara ya no resulta tan divertido y, por otro lado, el protagonismo que se le brinda a Emilia y su familia no beneficia en nada a la cinta, dado que son los peores personajes y tienen las peores líneas. El caso de ella limita con lo inconcebible: dice estar ASU MARE 2 03enamorada, pero ni siquiera pone cara de disgusto cada vez que Cachín es degradado. Porque, como adelanto, en eso se termina convirtiendo esta comedia: en un seguimiento de cómo todo el tiempo Cachín queda en ridículo.

El recurso de la pandilla de amigotes, finalmente, es lo que mejor funciona, por lo jocosamente idiotas que lucen, aunque se abuse de ellos sin demasiada consideración. Ambos puntos, las humillaciones que el protagonista sufre y el mayor espacio que ganan débiles personajes que en la anterior eran meros secundarios, tienen el mismo origen: esta segunda cinta de Carlos Alcántara estira las cuerdas sociales. Estas también tenían su presencia en la primera, pero esta secuela las transforma en su segundo motor. En ese plano, esta segunda parte podría brillar como una jugada crítica al arribismo, pero lo cierto es que no tiene demasiada lucidez en esa empresa y termina como un ingenuo apunte.

Sin embargo, por ahí brota lo más estimable de la película. Con todas sus carencias, “¡Asu Mare! 2” no es un producto sin rostro. Tiene una conexión con lo propio, con las raíces, no ocurre en un universo paralelo donde no hay mal que surja. Eso era mejor explotado por la primera, ASU MARE 2 04pero en su continuación sigue al menos presente. En esa conciencia social y en el cariño por la puesta en escena (Maldonado sabe dónde colocar la cámara, tiene muñeca y le imprime un estilo), ambas películas salen ganando al ser comparadas con el grueso de las comedias chilenas, al borde de los mínimos en todo ámbito. Podrán tener un círculo fílmico más pequeño, pero el cine peruano a la hora de hacer reír ofrece un agregado extra, aunque no siempre llegue a buen puerto.

Es una pena que el estreno que convoca este texto no dé material para dedicar mayores elogios en esa orientación. Por más que se empeñe, nada permite obviar que la cinta renguea y adolece de méritos como secuela de una película digna, como comedia romántica y como motor de crítica social. Entre su desafortunada factura y el hecho de que es bastante imperativo ver la primera antes que esta secuela, “¡Asu Mare! 2” se instala como uno de los estrenos más insólitos que se han presentado en Chile, pero al menos para sacudir uno de los períodos más enflaquecidos de la cartelera, no es para desdeñar su arribo.

Por Gonzalo Valdivia

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