Ant-Man: El Hombre Hormiga

Jueves, 16 de Julio de 2015 | 1:33 am | No hay comentarios

Título original:

Ant-Man

Dirigida por:

Peyton Reed

Duración:

117 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Paul Rudd, Michael Douglas, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Jordi Mollà, Matt Gerald, John Slattery, Hayley Atwell, Judy Greer, Michael Peña, Bobby Cannavale, Wood Harris, T.I., Chandra Shaker Sangam, Natalie Stephany Aguilar

Cerrando lo que se ha denominado como la fase número dos dentro del universo cinematográfico de Marvel, es momento para que Ant-Man –parte de Los Vengadores originales en los cómics, pero quien, hasta ahora, no ha hecho su aparición en las cintas que reúnen a los superhéroes estrella de la ANT-MAN 02franquicia- tenga su proyección en la pantalla grande. El largometraje, inicialmente concebido en 2006, cuando el director Edgar Wright propuso a la famosa casa editorial hacer la versión en celuloide para el microscópico personaje (Wright sería después descartado como realizador de la película por Disney, que, en el proceso, adquirió todos los derechos sobre la firma de Stan Lee) llega para volcar los asuntos marvelianos hacia un lugar que se ubica justo entre la acción y la comedia.

Scott Lang (Paul Rudd) es un ingeniero eléctrico que decide renunciar a la carrera criminal que ha llevado hasta ahora, para poder estar más cerca de su pequeña hija. Sin embargo, en su último asalto, el hábil ladrón se encuentra en el camino a Hank Pym (Michael Douglas), un brillante físico que, por largo tiempo, ha desarrollado una tecnología capaz de reducir el tamaño de las cosas hasta el porte de una hormiga. Lang será reclutado por el científico para poner freno a los maliciosos planes de Darren Cross (Corey Stoll), un antiguo discípulo que ve en el invento de Pym la posibilidad de convertirse en un hombre poderoso y multimillonario.

ANT-MAN 03Es importante que la conclusión sobre cualquier película dentro de la sustancia Marvel se haga a partir de las credenciales individuales de cada una, y no desde el interés que despierte el constante crossover dispuesto entre la multiplicidad de sus historias. Y es que, si a una cinta no se le asigna identidad única, el valor de la misma puede ser dislocado por los errores del relato macro, más que por sus virtudes. En ese sentido, “Ant-Man: El Hombre Hormiga” arranca desde una ventajosa posición, al encontrarse soltera del hilo argumental establecido hasta el minuto con las entregas anteriores de la causa Avengers, cuyos elementos a veces se sienten muy dependientes entre sí. No, esto no pasa con la hormiga, que no se embarra más de lo necesario con otras líneas ya cursadas, aunque su propuesta tenga más de una referencia al universo del cual, innegablemente, es parte.

Lo anterior se puede configurar en gran medida gracias al humor que hay presente en el título, llegando a incluso representar un alivio al vértigo expresado en su predecesora cronológica, “Avengers: Age Of Ultron” (2015), y un cambio con respecto a la solemnidad histórica de la excelente “Captain America: Winter Soldier” (2014). Claro, la intención de “Ant-Man: El Hombre Hormiga” apunta hacia otro flanco, espacio donde precisamente radica el interesante aspecto que tiene la película.

ANT-MAN 01El largometraje dirigido por Peyton Reed –quien siempre estuvo cerca de la comedia y que asumió luego de que a Edgar Wright lo fueran– se toma el tiempo necesario para trazar los motivos de sus personajes, nivelando en un punto intermedio con la falta de consistencia en lo que se muestra como la personalidad de los últimos. Algo similar ocurre con el relato, que comprende un par de ideas difíciles de emparejar (que perfectamente podrían pasar como situaciones sinsentido), pero que se ven compensadas por la eficiencia narrativa que se extiende, por pasajes, a un ritmo demoledor. En aquel compás, el filme tiene la capacidad para compactarse al medio a través de una unión de secuencias que afirman la historia luego de una introducción dilatada, y que sirven, simultáneamente, como la transición necesaria que otorga el envión para que la cinta complete, sin premura, sus 117 minutos de duración.

El detalle gráfico de la producción también es un ítem para destacar. Sin ser el 3D un formato excluyente para el visionado de la película, la misma se puede estimar sobre todas las instancias que muestran la riqueza de sus recursos audiovisuales, un punto bien complementado por movimientos de cámara que provocan el vértigo que sugiere ver una filmación a escala, considerando las escenas ANT-MAN 04de acción que funden de muy buena manera este tipo, y el tamaño real. Por otra parte, como si se tratase de Scorsese dirigiendo, la idea de incluir algunos pasajes planteados a una movilidad frenética, entregando un dato por segundo, resultan en una apertura y un cierre divertidísimo para el título. El gran contra de lo anterior –detestable, inclusive- es continuar reforzando el estereotipo del personaje latino como la figura ridícula.

En definitiva, “Ant-Man: El Hombre Hormiga” sabe ocupar el lugar que le corresponde, formándose con aquello un largometraje que termina siendo muy entretenido. En tanto los diálogos podrían estar sujetos al tedio por los tecnicismos científicos y/o tecnológicos que ocupa, el filme los remata a tiempo para no llamar al aburrimiento del público. Tan equivalentes como distantes, la película podría acercar posturas con “The Incredible Shrinking Man” (1957), sin embargo, la hormiga no pretende hacer verborrea y no le da para reflexionar tan profundamente. Por último, y como siempre cuando hablamos de Marvel, hay que estar atentos a los post créditos.

Por Pablo Moya

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