Annie

Jueves, 19 de Febrero de 2015 | 2:31 am | No hay comentarios

Título original:

Annie

Dirigida por:

Will Gluck

Duración:

136 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Quvenzhane Wallis, Jamie Foxx, Rose Byrne, Bobby Cannavale, Cameron Diaz, Adewale Akinnuoye-Agbaje, David Zayas, Amanda Troya, Zoe Margaret Colletti

Con el correr de los años, el cine infantil ha remodernizado y diversificado la clásica historia en la que un héroe o heroína, luego de varios obstáculos, cumple su meta. Esta renovación, aunque mantiene este esquema casi intacto, ha sabido replantearse, especialmente de la mano de Pixar y Dreamworks, que mediante caracteres más divertidos e inusuales en conjunto al humor y variadas puestas en escena, se han ganado tanto a críticos como espectadores. No obstante, hay quienes porfían en repetir el mismo relato con personajes planos y con comportamientos tan vistos, que nos hace predecir con suma facilidad la película.

ANNIE 01Este es el caso de la última producción de Will Gluck –responsable de cintas como “Easy A” (2010) y “Friends With Benefits” (2011)-, cuyo trabajo ha estado comprometido con la comedia hollywodense, la que ha sazonado con un humor más pícaro y, en mayor o menor medida, ha entretenido a su audiencia. Gluck, a pesar de tener anotados algunos puntos en su línea, en “Annie” parece amarrarse a un bucle que hemos visto una y otra vez, en donde no parece sorprender ni deleitar a casi nadie.

Annie (Quvenzhané Wallis) es una optimista niña que, pese a ser abandonada por sus padres, mantiene la esperanza de encontrarlos y que su separación haya sido algo momentáneo. Incluso viviendo en una casa de acogida con la terrible señorita Hannigan (Cameron Díaz), no pierde el entusiasmo y se las ingenia constantemente para armar nuevas estrategias que la ayuden a encontrar a sus progenitores. Es en uno de esos intentos, que, en la rapidez y descuido de la búsqueda, se topará con un magnate de los teléfonos y aspirante a alcalde: Will Stacks (Jamie Foxx), quien la salvará de ser atropellada y cuyo rescate será visto por su asesor como la llave para que Stacks sea el edil de la ciudad y para salir de la casa de acogida para Annie.

ANNIE 02Esta historia que no es nueva, y no sólo porque ya hayamos escuchado historias de niños separados de sus padres, sino que corresponde a un cómic de los años 20 que ha sido llevado tanto a Broadway como al cine (John Huston hizo una versión en 1982) y que en esta producción pretende ser una actualización en pleno siglo XXI. Narrado como musical, “Annie” nos muestra un Nueva York sobre tecnologizado, en donde teléfonos, pantallas de alta resolución y cámaras están a la orden del día en el espacio donde Annie y Stacks se mueven. Sin embargo, esta adaptación sólo incorpora la tecnología como novedad, puesto que los personajes y sus personalidades, al igual que su desarrollo, parecen ya sumamente conocidos. En el que clichés como huérfanos que cambian de suerte, empresarios que bajo su fortuna guardan un enorme corazón, niños que parecen saber más de la vida que los adultos y otros tópicos ampliamente vistos a lo largo de una extensa colección de cuentos y películas, reaparecen en esta producción con escasos matices. “Annie” si bien se adapta al exceso de tecnología, no es capaz como película de lograr ajustarse a lo que es el cine infantil hoy, uno que sin amenazar la estructura tradicional del relato, sabe dar buenas sorpresas y conmover al espectador, incluso a los más adultos.

Por otro lado la musicalización, a cargo de dos de los más importantes creadores de éxitos del pop (Sia y Greg Kurstin), comete el mismo error que el resto de la película: una simple acomodación, esta vez al sonido hip hop o pop más electrónico. Música que suena actual, al menos en cuanto a recursos, pero con letras, la mayoría, idénticas a la versión de Broadway; son voces que hablan de los mismos clichés de la película, pero en versión autotune. En cuanto a la interpretación, no se detectan grandes ANNIE 03errores, con un elenco de rostros habituales, las actuaciones cumplen sin maravillar, posiblemente por un guión que tampoco da mucho para explorar e innovar, pues los personajes se presentan sumamente sencillos, sin más dimensión que una o dos características.

Sin embargo, “Annie” es una apuesta sumamente conocida, incluso para las ligas en que se encuentra, y en la que el principal añadido son los celulares y pantallas de último modelo. Si bien el cine para niños es sumamente esquivo a la hora de cambiar estructuras, ha sabido ingresar mundos y personajes mucho más vivos y llamativos en historias que logran variar el panorama dentro de sus fronteras. Pese al conservadurismo de esta película, llama la atención que Gluck haga guiños y se mofe a ratos de los lugares comunes, incluso de boca del personaje de Cameron Díaz, quien reclama por la magia propia de los musicales, por lo que resulta obvio preguntarse el porqué de una propuesta tan reiteradamente vista. Pese a esta conciencia y a los cameos o elencos, “Annie” como película para la familia falla poderosamente, y puede ser aprobada sólo por quienes no la conocen lo suficiente, cuestión que por lo demás resulta difícil, o quienes sean especialmente devotos por este modelo cinematográfico.

Por Javiera Quiroga

Enlace corto:

Comentar

Responder