Andrew Niccol: Los Peligros del Futuro

Lunes, 22 de Abril de 2013 | 11:00 am | No hay comentarios
Andrew Niccol: Los Peligros del Futuro

Hoy en día, las ideas que hablan del fin de los tiempos están instaladas en nuestro pensamiento colectivo, a pesar que a través de la historia muchos pueblos creyeron estar viviendo los últimos momentos del mundo que conocemos, es en nuestra época en donde aparecen las grandes guerras, la sobrepoblación humana, la manipulación genética, la tecnología de las comunicaciones y la realidad virtual, armas biológicas, la exploración del universo, el calentamiento global. Todo parece calzar más que nunca para temer un Apocalipsis ahora.

De esto se trata el cine de Andrew Niccol. Para sintetizar su filmografía podemos decir que habla sobre el futuro incierto que se nos presentaría a los humanos en el caso que nos llegara la hora final. ¿Cómo nos comportaríamos? ¿Qué secretos saldrían a la luz? ¿En qué se basarían nuestras acciones? ¿Instinto o razón? Todas estas preguntas y una infinidad más que podrían circular en torno al tema, se convierten en el enganche para entrar a alguna de las obras de este director, productor y guionista neozelandés.

Su cine de corte comercial tiene, principalmente, la vocación de entretener a un público acostumbrado a Hollywood, sin embargo, está plagado de esa rareza que se cuela entre las obras de ciencia ficción en las que siempre hay un trasfondo filosófico o alguna crítica social inmiscuida entre líneas. No es para nada un cine de superhéroes, ni predominan las criaturas fantásticas; sus personajes principales siempre son humanos, parte de los oprimidos que se encuentran perdidos en situaciones peligrosas que los dejan expuestos, frágiles ante un mundo indomable. Llevados al límite, se les enfrenta a un peligro del que finalmente escapan a salvo, gracias a su capacidad de conservar humanidad en espacios deshumanizados.

GATTACA“Gattaca” (1997) es su debut en la pantalla grande como director y guionista. Protagonizada por Ethan Hawke, Uma Thurman y Jude Law, cuenta la historia de Vincent, un joven que sueña con ir al espacio algún día. Su deseo se ve frustrado ya que vive en un mundo futurista en que la tecnología genética ha llegado a tal punto, que los padres pueden elegir la configuración biológica de sus hijos antes de su nacimiento. Vincent fue concebido de manera natural, sin ningún tipo de manipulación, es así como nace con un problema cardíaco y con un pronóstico de vida de 25 años. Además, los hombres que viajan al espacio a través de la agencia espacial Gattaca, son los seres humanos más perfectos que existen, por lo que las oportunidades de Vincent para cumplir su sueño parecen nulas, hasta que un científico lo invita a un proyecto en que engañan al sistema: reemplazan la identidad de Vincent con la de un ex empleado de Gattaca que sufrió un accidente dejándolo en silla de ruedas.

Esta película constituye un buen comienzo para la carrera de Niccol, con un guión interesante, una historia que en el fondo toca temas profundos como la ética en torno a la manipulación de la vida humana, un reparto principal de talla estelar y varios premios y nominaciones. Sin embargo, la idea es más interesante que la puesta en escena que tiene varios errores, sobre todo en la fría dirección de actores que hace parecer a algunos diálogos como ridículos y sobreactuados, pero también en una estructura dramática que deja demasiado en evidencia la conclusión de la historia, haciéndola predecible.

THE TRUMAN SHOWSu segundo esfuerzo, esta vez como guionista y productor, es “The Truman Show” (Peter Weir, 1998), ciertamente la mejor de sus entregas, protagonizada por Jim Carrey en uno de los pocos papeles dramáticos de su carrera. Este trabajo llevó a Niccol a obtener su única nominación al Oscar por Mejor Guión Original y varios premios internacionales. La película cuenta la historia de Truman, el primer ser humano adoptado por una corporación. La vida de Truman es televisada desde su desarrollo fetal y se convierte en el show televisivo más largo y exitoso de la historia. Todo lo que lo rodea es una puesta en escena, su casa, su trabajo, su familia, amigos, hasta su esposa, Truman vive una vida demasiado normal y perfecta, sin peligros, rutinaria y plástica. Pero un día sucede un imprevisto, su padre muerto aparece de repente en medio de la ciudad, Truman se obsesiona con la idea que su padre vive y comienza a indagar mientras, al mismo tiempo, el resto del elenco de El Show de Truman intenta desmentir el hecho.

La película tiene varios puntos interesantes que destacar, partiendo por una puesta en escena muy bien trabajada, en la cual la fotografía y el arte se lucen para mostrarnos una ciudad perfectamente “maqueteada” al estilo de los años 50, tan plástica y falsa como la publicidad de aquella época, tan ilusoria como la vida de Truman. Se utiliza mucho lenguaje metalingüístico, ya que al tratarse de un show televisivo, queda en evidencia el dispositivo de la re-presentación del mundo real. Las actuaciones son buenas y hacen funcionar el guión de Niccol de manera notable, la emoción y la identificación de los espectadores está muy bien ligada a partir de los personajes que hacen, a su vez, de espectadores dentro del mundo narrado. Y nuevamente vemos cómo una película entretenida y con una estructura hollywoodense fríamente calculada, a través de su guión esconde el tema profundo de la manipulación de la vida humana en condiciones extremas, en un futuro no muy lejano.

SIMONEEl siguiente paso para Niccol fue “S1m0ne” (2002), la primera película en que trabajó como director, guionista y productor a la vez. Protagonizada por Al Pacino, Catherine Keener y Rachel Roberts, quien se convertiría en su esposa hasta la actualidad, cuenta la historia de Viktor, un director de cine fracasado, cuya última esperanza de seguir en Hollywood es truncada por una actriz con actitud de diva, que se niega a seguir colaborando justo antes de culminar el rodaje. Sin actriz principal y con la presión de la dueña del estudio que también es su ex esposa, Viktor está metido en un callejón sin salida, pero todo cambia cuando un misterioso personaje le entrega un software llamado S1m0ne, consistente en la imagen virtual de la actriz más perfecta que haya pasado por las pantallas, construida como una mezcla entre las bellezas y los talentos femeninos más grandes de la historia del séptimo arte. S1m0ne se volverá una pesadilla para Viktor debido al éxito sin precedentes que provoca entre el público, y pasa de ser un director fracasado a un títere de una actriz que ni siquiera existe.

Esta película se queda en una gran idea, pero con una pésima ejecución por parte de la dirección; a ratos se vuelve hasta inverosímil. Lo que más destaca es la actuación de Al Pacino que, a pesar de todas las debilidades de la obra, logra mantenernos atentos y seguir creyendo en lo narrado con su gran interpretación.

En un giro para su carrera, Andrew Niccol escribe la historia y co-produce “The Terminal” (2004), dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Hanks, ésta constituye una obra menor dentro LORD OF WARde su filmografía, no tanto por la calidad de la propuesta sino que por el grado de participación en el proyecto. Es primera vez desde su debut que no participa en alguno de los roles principales de la producción.

“Lord Of War” (2005) es un lunar en nuestro recorrido por el trabajo de este autor, quien vuelve a dirigir, guionizar y producir a la vez. Protagonizada por Nicolás Cage, es la única película (si no tomamos en cuenta “The Terminal”) en la que no construye un mundo fantástico de ciencia ficción. En un estilo naturalista, cuenta la historia de un hombre que se ve involucrado en el negocio de tráfico de armas. Todo transcurre entre los años 80 y 90, siempre en países en guerra con gobiernos corruptos, nos muestra el manejo de la vida humana cuando no hay un filtro ético. La violencia desmesurada y la hegemonía política que ejercen los dueños del poder. Las conspiraciones globales que provienen de una mano negra que los manipula. Cabe destacar que también “Lord Of War” es su obra más relacionada con el mundo histórico real, ya que tiene muchas referencias a hechos bélicos que han sucedido durante las últimas décadas. El producto final es satisfactorio, con una propuesta interesante en cuanto a la puesta en escena, se nota una madurez en el trabajo de dirección de Niccol y como siempre la gran fortaleza de su cine se encuentra en un guión bien trabajado y una historia entretenida.

IN TIMEDe aquí en adelante se produce un cambio relevante, ya que con “In Time” (2011) vuelve al cine de ciencia ficción, pero también comienza a apuntar hacia un público mucho más pueril que en sus trabajos anteriores, esto se evidencia en la elección de Justin Timberlake y Amanda Seyfried en lo roles protagónicos, lo que podemos interpretar como una decisión de producción para atraer al público adolescente y lograr el éxito de taquilla en que se convirtió la película, cuyas ganancias excedieron en más de 130 millones de dólares el presupuesto. Niccol dirige, escribe el guión y produce al mismo tiempo por tercera vez en su carrera.

La historia transcurre en un mundo en que la ingeniería genética ha hecho que la gente envejezca sólo hasta los 25 años y que de ahí en adelante el tiempo comience a correr hacia atrás hasta llegar a 0, lo que finalmente provoca la muerte. Los humanos llevan relojes en sus muñecas, en los que pueden acumular tiempo de vida hasta el infinito para alargar la existencia. Hay una clase dominante y una clase oprimida, y la metáfora es simple: los que tienen más poder son los que acumulan más tiempo, haciendo un símil con el sistema capitalista y la acumulación de bienes materiales. El personaje de Timberlake se convierte en un héroe reivindicador de la clase oprimida que triunfa a pesar de la injusticia imperante, este termina siendo un ladrón de tiempo para repartirlo entre los marginados, tal Robin Hood.

THE HOSTEl último escalón en la carrera de Andrew Niccol se llama “La Huéped” (“The Host”, 2013), en donde dirige y escribe el guión. Es la primera vez que este autor trabaja con una adaptación literaria, a partir de la novela del mismo nombre escrita por Stephenie Meyer, la responsable de la saga Crepúsculo. Nuevamente se apunta al público adolescente consumidor de grandes hits comerciales y a la ciencia ficción como la marca más distintiva del trabajo de Niccol. Se espera que su estreno en Chile sea el 2 de mayo.

A pesar de la crítica social presente a lo largo de su carrera, en sus dos últimas películas, que podemos calificar como mega producciones para adolescentes, aprovecha muy bien las reglas del mercado imperante para sacar utilidades de ensueño a través de una estrategia comercial infalible. ¿Quedará algo del Niccol que vimos en “Gattaca” o “The Truman Show” en “La Huésped”? Lamentablemente, lo que se diga entra en el terreno de la especulación, sólo habrá que esperar que no sea el fin de los tiempos para el genio promisorio que vimos a fines de los noventas.

Por Felipe Garrido

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