Amor A La Carta

Jueves, 30 de Octubre de 2014 | 10:14 am | No hay comentarios

Título original:

Dabba

Dirigida por:

Ritesh Batra

Duración:

104 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Irrfan Khan, Nimrat Kaur, Nawazuddin Siddique, Denzil Smith, Bharati Achrekar, Nakul Vaid, Yashvi Puneet Nagar, Lillete Dubey

Algo tienen las películas cuyos escenarios son las calles, las casas o los mercados de India: destellos de una sociedad sobrepoblada, una cultura muy tradicional, que se diferencia pese al constante cambio que sufre por el precio del progreso. Si bien las producciones indias recuerdan, naturalmente, a aquellas miradas en menos de Bollywood a las cuales no somos muy cercanos idiosincrásicamente, hay otras que tienen el sello occidental que, a pesar de su público definido y su publicidad dirigida masivamente, logran contentar con su realismo mágico más allá de la espectacularidad. Hablamos de esas al estilo “Slumdog Millionaire” (2008), “Life Of Pi” (2012) o, incluso, “The Best Exotic Marigold Hotel” (2011) y su reparto inglés metido en India: relatos con personas reconocibles en todo tipo de sociedad, pero sobre todo mensajes directos que apelan a las emociones, dispersos entre diálogos y acciones especiales.

DABBA 01Es poco común que el complicado sistema de entrega de viandas de Bombay cometa un error. Ila (Nimrat Kaur), como toda buena esposa india, intenta renovar su matrimonio a través de un almuerzo especial que prepara a su marido. Sin embargo, uno de los dabbawala (encargados de llevar las cajas de almuerzo desde los hogares hasta los trabajos y viceversa) entrega la comida a la persona equivocada. La vida de la ama de casa se entrelaza entonces con Saajan Fernandes (Irrfan Khan), un contador a punto de jubilarse que será reemplazado prontamente por el joven e insistente Shaikh (Nawazuddin Siddiqui).

Con un tinte simple y visual, el relato –presentado mediante un objeto tan simple como una lonchera– rebosa de inocencia y riqueza. Puede producirse una idea falsa por el título para nuestro país, “Amor A La Carta”, pero lo cierto es que conviene quedarse con el original “Dabba” (Lonchera), porque no se trata de una historia de amor convencional, ni mucho menos dramática per se: es la narración de dos vidas sin consuelo aparente, encerradas en un mundo específico que los hace reflexionar sobre su posición, envueltos en la ley de la costumbre y que se conectan por medio de algo tan común como un almuerzo.

DABBA 02A través de los mensajes entrecruzados que se envían diariamente, se logra superponer una idea más allá de la simplicidad de los hechos que sirven como justificación: tradición y progreso, cotidianeidad y avance tecnológico luchando en una ciudad con millones de habitantes; una realidad no tan lejana a la que estamos acostumbrados. Los mensajes de texto no tienen espacio ni funcionan para los pensamientos que los protagonistas se escriben del puño y letra de cada uno, historias breves llenas de sentido que llaman a la reflexión, integradas por varias frases para el bronce que retumban desde un guión pensado con simpleza, pero a la vez, noble y ágil.

Resulta inevitable no considerar elementos culturales representados en una cinta de este estilo. Se entregan varias luces de una cultura represiva, pero no con ánimo reivindicador o educador. Se deja en claro que es un país con sus costumbres bien entendidas y arraigadas, pero con elementos que abren ciertas puertas hacia el progreso que significa estar insertos en una sociedad multicultural del siglo 21. Y pocos son los reparos que se le pueden hacer al director Ritesh Batra, quien hace un buen trabajo al armar esta historia sencilla e inocente. Las cuotas de humor dinámico se combinan especialmente entre cada escena y se dan en dos contextos. Ila con su tía, la vecina del piso superior a quien pide consejos, pero de la cual no sabemos nada, y Saajan con su pseudo aprendiz inquieto e infantil, pero sabio a su manera.

DABBA 03Irrfan Khan es rostro conocido, especialmente desde su participación en “Life Of Pi” (2012). Ahora elabora un personaje más complejo y enigmático que su representación del protagónico adulto; quizá no son tan distantes uno del otro, pero indudablemente se asimila un cierto sello simpático que el actor tiene como emblema. La –para nosotros– desconocida actriz Nimrat Kaur, también empapa su personaje con cuotas de misterio, sobresaliendo como un pilar importante en la construcción familiar representada. Mal que mal, su preocupación conduce hacia algo nuevo en su vida. Por otro lado, los cortes musicales que aparecen y desaparecen sin aviso previo, forman una narración inteligente y sinérgica, que conectan las secuencias. Es una musicalización simple, que no quita el protagonismo a lo que se ve, pero que sin duda aumenta la sutil tensión, a la espera de una nueva respuesta entre los interlocutores que se escriben.

Por medio de esporádicos pensamientos se enriquecen dos vidas con sentimientos en común: soledad, angustia, aprensiones futuras, y la alienación que provoca estar presos en una sociedad especial y voluntariamente sumidos en sus roles como personas. “Amor A La Carta” entrega emoción sin exageraciones banales y es dulzona con toquecitos amargos, dejando una sensación agradable a través de la reflexión de sentimientos compartidos. Y es probable que también provoque antojos por comida casera de la India.

Por Daniela Pérez

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