Alma

Miércoles, 9 de Septiembre de 2015 | 1:29 am | Comentarios (3)

Título original:

Alma

Dirigida por:

Diego Rougier

Duración:

97 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Javiera Contador, Fernando Larraín, Nicolás Cabré, Marcial Tagle, María Izquierdo, Fernando Godoy, Dayana Amigo, Carmen Gloria Bresky, Angélica Castro, Felipe Izquierdo, Paz Bascuñán

A la industria del cine nacional definitivamente no le sienta la comedia. Al menos, así queda demostrado en la actividad reciente de todos sus largometrajes, que sólo caben dentro de la lectura que ofrece la dinámica del producto desechable, sin hacer distinción sobre los temas que cada uno de estos trate de explotar. Porque no importa si el objetivo pasa por trasladar de formato el éxito conseguido por la figura de moda en la televisión –“Stefan Vs. Kramer” (2012) y “El Ciudadano Kramer” (2013)-, si se busca generar empatía mediante la exageración de imágenes cotidianas –“Fuerzas Especiales” (2014) –, o si la apuesta está emparejada con el sarcasmo –“Vacaciones en Familia” (2014)-, el resultado para la mayoría de los espectadores siempre es uno solo: aburrimiento.

ALMA 01Y es que, en la ponderación final, las películas chilenas que se dedican al humor no hacen reír, lo que claramente es un pésimo indicio teniendo en cuenta que este tipo de producciones se encuentran entre las favoritas del público. En ese sentido, un film como “Alma” viene a confirmar la tendencia por medio de una historia que nunca logra dar con su tono, aunque en ella se traten de replicar fórmulas conocidas. La cinta en cuestión, relata los eventos en la vida de Alma (Javiera Contador), una mujer con trastorno bipolar, que echa a su marido (Fernando Larraín) de la casa porque se entera de que este ya no la soporta. Después de un tiempo, los dos se extrañan, pero no lo admiten, originando así una serie de situaciones que terminan con el esposo buscando el perdón de Alma en Buenos Aires.

Pareciera que la sinopsis corresponde a una comedia romántica concebida en lo más profundo de Hollywood, teniendo, en efecto, mucho de aquello: “Alma” es fondo y forma de esta escuela, a pesar de querer mostrarse como una producción auténtica. Que no se malentienda: duplicar un concepto no tiene porqué ser algo necesariamente malo, el problema nace cuando el original atraviesa una devaluación en su técnica, y la repetición es perjudicada por la utilización de la propia. Porque la ALMA 02película realizada por Diego Rougier tiene como error fundacional la confianza que deposita en su estructura narrativa, independiente que la historia se sostenga en las intervenciones de su personaje principal, que está obligado a ser entrañable para enganchar la atención sobre el relato a través de su encanto.

En relación al último punto, el papel de Javiera Contador podría llegar a ser incluso irritante, no por el desempeño de la actriz, sino porque la figura de Alma se percibe constantemente con la necesidad de ser querida por el espectador. No obstante, esta disposición no es excluyente para la protagonista; aquí todos los personajes están construidos sobre la posibilidad de ser validados por el público. Claro, la gran estrategia de la película está en promocionarse como el trabajo que vuelve a juntar al reparto de “Casado con Hijos” (2006 – 2008) –que, por cierto, también está dirigida por Diego Rougier–, la sitcom más apreciada en la historia de la televisión local. Lo cierto es que “Alma” no posee ni la mitad del carisma que los Larraín supieron expresar en el pasado.

Siguiendo en el mismo parangón, la cinta hecha por Picardía Films –propiedad de Rougier y Contador, que son matrimonio- no puede transportar las fortalezas circunstanciales de la serie al largometraje, algo que se refleja en dos ítems particulares: el lenguaje ocupado y el placement. Mientras el ALMA 03programa emitido por el canal que controla el grupo Bethia supo aprovechar con gracia estos espacios condicionales, dándose las licencias para hacer publicidad invasiva, inclusive, “Alma” tropieza en la manera de algunos diálogos, y el poco sutil canje que hace con sus auspicios –la película parece un comercial cuando Javiera Contador coincide en un mismo cuadro junto a la tienda de retail de la que ella es rostro-. Sólo un par de aciertos en el guión alcanzan a evitar la caída libre del film aquí comentado.

Todo indica que a Chile le sienta mejor el drama, lo que no se relaciona con un juicio sobre la decisión de incorporar un determinado argumento para el proceso en una producción que intenta hacer comedia; no, acá hablamos de cómo la misma, en su valoración estrictamente cinematográfica, puede ser tan deficiente en su sola condición y, simultáneamente, tan susceptible de ser exitosa –en el caso mayoritario de los títulos sujetos a este género- en términos de recaudación. Para el contexto, basta con decir que “Stefan Vs. Kramer” es la cinta más vista en la cartelera histórica de nuestro país, con más de dos millones de entradas vendidas. Una cifra como aquella, no hace más que aumentar el número de preguntas respecto a una paradoja que perfectamente podría ser objeto de un análisis más exhaustivo si nos ponemos quisquillosos, lo que en HumoNegro no somos (tanto).

Por Pablo Moya

Enlace corto:
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  1. No puedo estar más de acuerdo. Somos un país dramático, por ende (creo) que el cine chileno en ese género se desarrolla más naturalmente, es más cercano y remueve algo social y personal a la vez. Me gusta el drama, me gusta el cine chileno, pero me carga este boom por películas de “humor” como aspiracional, medio gringo, medio falso, “idealizado” y que no calza con nuestra realidad.

    • concuerdo, debido a ese drama que llevamos los chilenos ya sea por razones telúricas, políticas o sociales el cine debería producir comedia negra, pero le dan con hacer comedias agringadas horribles. Es cosa de ver como en relatos salvajes tomaron la violencia contenida en la sociedad argentina y con humor criollo hicieron tremenda película, pero acá tenemos a Nicolas Lopez y su “cine”, horrible.

      • Luis palma says:

        No veo lo malo de hacer una comedia agringada, los gringos tienen buenos comediantes y guionistas. Pero aca falla quizas la contextualizacion, es por eso que la cinta no se siente como si fuera de aca. Pero te entiendo y tambien estoy de acuerdo cntigo.

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