Aires de Esperanza

Miércoles, 16 de Abril de 2014 | 12:01 pm | Comentarios (1)

Título original:

Labor Day

Dirigida por:

Jason Reitman

Duración:

111 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Kate Winslet, Josh Brolin, Gattlin Griffith, Tobey Maguire, James Van Der Beek, Clark Gregg, Maika Monroe, Dylan Minnette

A pesar de no llevar una década dirigiendo largometrajes y con pocos títulos a su haber, ya se puede hablar de que las películas de Jason Reitman –aunque no lo parezca a primera vista- tienen mucho en común. Mezclando el drama con la comedia negra, sostiene una mirada irónica sobre las ingeniosas historias que cuenta, y siempre obtiene un buen desempeño de sus actores, quienes encarnan personajes cínicos que no se manejan tan bien como creen en el mundo en que se desenvuelven. “Aires de Esperanza”, su quinta película, representa su mayor desviación del estilo al que se le asocia y muestra su intención de indagar en algo nuevo.

LABOR DAY 01Es 1987 y Henry (Gattlin Griffith), de 13 años, vive con su madre Adele (Kate Winslet), solos después de que su padre se mudara con su secretaria y empezara una nueva familia. Adele nunca se recuperó de la ruptura y ha pasado los últimos años encerrada en la casa, sumida en depresión y sólo animada por los intentos de Henry de hacerla sentir mejor. Frank (Josh Brolin), un convicto recién escapado, se topa a madre e hijo y pretende quedarse en su casa hasta que pueda irse de la ciudad con seguridad. Adele y Henry lo hospedan el fin de semana largo, suspicaces al principio, y de a poco empiezan a estrechar lazos con el hombre.

Contado desde el punto de vista de Henry, sólo escasas veces tenemos acceso a los detalles de la historia de amor desarrollándose entre Adele y Frank, y la relación es entendida a través de los ojos del hijo y su comprensión de esta. La narración también se vale de la voz en off de un Henry adulto que cuenta la historia de aquel fin de semana, así como de flashbacks que, a lo largo de la película, van dejando claro el crimen de Frank y el pasado de personajes que de otra manera no podríamos conocer.

LABOR DAY 02Es interesante ver a dos personajes adultos unidos por su imposibilidad de salir al exterior, y “Aires de Esperanza” no oculta su romanticismo y está muy enfocada en la demostración sensorial de las necesidades de afecto de la protagonista, con atención puesta en cada gesto que comparte con Brolin y cada vez que tienen contacto físico. Estos aspectos hacen que a menudo la película caiga en sentimentalismos y eso es lo primero que llama la atención de un director que había evitado optar por estos caminos hasta el momento.

La película está filmada y concebida de forma más convencional que “Thank You For Smoking” (2005), “Juno” (2007), “Up In The Air” (2009) y “Young Adult” (2011), que suelen escapar de las categorizaciones fáciles y tienen una mirada más sardónica, más desapegada de las cosas. “Aires de Esperanza” se toma más en serio que las cintas recién nombradas y es, ante todo, un melodrama, pero eso no quiere decir que no combine otros géneros. La cinta incluye momentos de suspenso, además del evidente romance y una subtrama que se enfoca en la maduración de Henry a puertas de la adolescencia. Esto nos habla de un director que busca expandirse, que se rehúsa a ser encasillado, que está aventurándose a probar y a alejarse de su sello, y por lo mismo es comprensible –sino esperable- que no dé en el clavo la primera vez.

LABOR DAY 03La película bordea lo inverosímil y cae en cursilerías fácilmente, con Frank adoptando rápidamente el rol de padre para Henry, Adele expresando sus instantáneas ganas de querer volver a amar de formas que parecen sacadas de literatura erótica, y cuenta con un final que se extiende lo suficiente como para dejar todos los cabos atados de forma más pulcra de lo preferible. Sin embargo, tanto el casting como las actuaciones de Winslet y Brolin son precisos, y la cinta está hecha con la destreza suficiente para que estos detalles no abstraigan de una historia que, en sus mejores momentos, tiene pasajes lo suficientemente potentes como para lograr sorprender y emocionar.

Es un intento que no se siente redondo, pero sí acabado, y habla de la madurez del realizador el que indague de lleno en nuevos estilos en vez de repetir una fórmula ya probada, aunque sepa que esta es efectiva y le deba su éxito a ella. “Aires de Esperanza” quizás no esté a la altura de los proyectos anteriores de Reitman, pero es una cinta que satisfará a su público, afirmando que el director es una de las voces más interesantes de la escena norteamericana de realizadores jóvenes y que, aunque tropiece en el camino, está dispuesto a redescubrirse, reformarse y llegar con algo inesperado.

Por Ignacio Goldaracena

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  1. Wuuz says:

    Encuentro buena la película y todo pero qué lata el tono de petulancia del artículo, como que trata de decir algo pero al final no dice nada…como típico alumno de cine que TIENE que mostrarse “profundo”, hablando bonito pero sin defender algo propio.

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