Aftershock

Jueves, 12 de Junio de 2014 | 12:25 pm | Comentarios (3)

Título original:

Aftershock

Dirigida por:

Nicolás López

Duración:

89 minutos

Año:

2012

Protagonizada por:

Eli Roth, Andrea Osvárt, Nicolás Martínez, Ariel Levy, Lorenza Izzo, Natasha Yarovenko, Marcial Tagle, Selena Gomez, Ramón Llao, Matías López

Lo de Nicolás López y su productora, Sobras, debe ser lo más cercano que tenemos en nuestro país al modelo de industria del cine estandarizado por Estados Unidos y encapsulado en ese concepto conocido alrededor del mundo como “Hollywood”. La comparación, antojadiza si se quiere, incluye tantos virtudes como defectos, ya que incluso cuando López trata (o al menos pareciera tratar) de plasmar en películas sus obsesiones personales, repletas de referencias a la cultura pop y la actual generación conectada a las redes sociales, se deja llevar por la necesidad de la industria de vender primero estas películas a los patrocinadores y financistas, y luego al público, por lo que sus obras más recientes, más allá de tener actores y situaciones recurrentes, suelen carecer de un sello personal y más parecen ser un producto genérico enmarcado dentro de algún estilo.

AFTERSHOCK 03“Aftershock”, su más reciente estreno en cines nacionales (ya ha sido estrenada en otras latitudes, tanto en cines como formato casero), no se libra de estas situaciones, aun cuando esta película, que resulta ser su primera colaboración con el actor y productor estadounidense Eli Roth, busca ser una simbiosis de estilos, entre aquel que lleva practicando López desde “Qué Pena Tu Vida” y los festines porno-gore como “Hostel” por los cuales es reconocido Roth.

La trama se centra en el Gringo (Eli Roth), quien se encuentra de vacaciones en Chile y es guiado en su estadía por Ariel (Ariel Levy) y el Pollo (Nicolás Martínez), quienes lo llevan de fiesta en fiesta hasta llegar a Valparaíso. Allí, en plena celebración y mientras comparten un agradable momento con otro grupo de mujeres, son sorprendidos por un violento terremoto que destruye la ciudad. Mientras buscan mejor refugio, deberán escapar de diversos obstáculos y amenazas por parte de otros sobrevivientes, que caen sobre ellos con mayor fuerza incluso que el propio terremoto.

López y su ya habitual colaborador desde “Qué Pena Tu Vida”, el guionista Guillermo Amoedo, construyen un relato que está notoriamente dividido en dos. La primera media hora, que busca infructuosamente que nos interesemos en los personajes, transcurre lentamente, carente de toda la AFTERSHOCK 02tensión que una película de horror y desastre va construyendo de forma paulatina. Recuerda más a sus anteriores películas, con el tono de comedia pueril habitual y recurrente, mientras muestra a jóvenes adultos incapaces de madurar, con los recursos para vivir una fiesta interminable. Pasado ese eterno tercio, y con el evento del terremoto como punto de quiebre, la película toma una nueva dirección hacia lo que notoriamente nos querían mostrar y contar en primer lugar. E incluso así, defrauda.

Es obvio que estos son los terrenos donde se mueve con mayor soltura Eli Roth, y es innegable que aquí es donde contribuyó de mayor y mejor manera. Los personajes son puestos a prueba en un escenario distópico, donde el caos provocado por la tragedia se ve acrecentado por sobrevivientes desesperados e histéricos, incapaces de empatizar con otras personas y sus dificultades. No hay unión en la adversidad y sólo queda imponerse por cualquier medio, ya siendo el más fuerte, el más hábil, el más rápido o el menos misericordioso. Así, los personajes son sometidos a distintos peligros provocados por otras personas, mientras la amenaza de un tsunami y la fuga de unos reclusos desde una cárcel altera aún más las cosas.

La premisa de este segmento resulta atrayente, pero, como película, el problema continúa siendo que los personajes siguen sin importar al espectador y que no hay historia, sino una excusa para mostrar escenas que idearon López, Amoedo y Roth en el contexto de un terremoto y tsunami. Olvidan que el cine sigue siendo un lugar para narrar historias a través de imágenes en movimiento, y ya no es un problema de técnica cinematográfica o de narrativa audiovisual. A López se le podrán criticar muchas cosas pero, aun cuando su estilo se acerque más al de la publicidad, al menos para este servidor allí no radica el problema de sus películas. No hay historia, no hay nada interesante para contar, son sólo AFTERSHOCK 01una sucesión de imágenes, de chistes, de sangre salpicando y mutilaciones, que podrían estar conectadas, como perfectamente pueden no estarlo. Excusas, situaciones forzadas, innecesarias, o derechamente fuera de lugar. Lo que podría ser una entretenida película de horror y desastre, o al menos un placer culpable, se convierte en una hora y media de tedio, un aburrido espectáculo que va carcomiendo el interés del espectador.

Aun así, “Aftershock” no resultará ser un completo desastre, ya que más de alguno le encontrará valor a algunas escenas gore, o podrá disfrutar con el “especial” humor de Nicolás Martínez. Sin ritmo, sin historia, sin personajes, sin química entre los actores, la película sólo resulta recomendable para algún entusiasta del mencionado género gore y con bastantes reparos. Esto en ningún caso significará un paso atrás en la carrera de López como lo fuera con “Santos” (2008), pues ya está produciendo más películas, como una verdadera máquina, lo que no significa que su legado vaya a ser trascendental. Y “Aftershock” no le es de ayuda si esa es la meta cinematográfica a alcanzar.

Por Rodrigo Garcés

Enlace corto:
(3)
  1. javi says:

    La vi hace un año , y es malísima de principio a fin , la confundí con aftershock la película china , al ver que no era pensé que como podría ser tan mala..fue mala y no cambio , perdida de tiempo

  2. es la película mas mala que he visto en mi vida, una vergüenza que sea chilena……

  3. Felipe says:

    lopez trasenderá como la copia más mala y burda del cine hollywoodense, si es que alguien se da la paja de acordarse de el.

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