A La Sombra De Las Mujeres

Jueves, 15 de Septiembre de 2016 | 11:22 am | No hay comentarios

Título original:

L'ombre Des Femmes

Dirigida por:

Philippe Garrel

Duración:

73 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Clotilde Courau, Stanislas Merhar, Lena Paugam, Vimala Pons

De las muchas películas que fueron exhibidas en la edición número 12 del Festival de Cine de Santiago (SANFIC), “A La Sombra De Las Mujeres” fue una de las más silenciosas, dado que no venía asociada a un invitado de honor, ni arrastraba una cola de elogios desde los festivales más importantes ya acontecidos, a lo que hay que sumarle la única función que tuvo: un día viernes a media tarde. Esta cinta del director francés Philippe Garrel quedó relegada a la sombra de sus compañeras de cartel, lo que resulta irónicamente positivo, pues en esta calma es donde mejor encaja.

lombre-des-femmes-01Pierre (Stanislas Merhar) y Manon (Clotilde Courau) son un matrimonio de documentalistas independientes que trabajan con más corazón que recursos. Él dirige, entrevista y llega con las ideas; ella edita, produce y escribe los guiones. Pero esta simbiosis tan virtuosa se verá puesta en duda cuando Pierre comience un amorío con una joven pasante, lo que expondrá tanto sus inseguridades personales como su confianza en las convenciones sociales modernas.

Filmada en un bellísimo blanco y negro, “A La Sombra De Las Mujeres” no deja nunca de ofrecer una sucesión de cuadros y tomas de pulcritud y composición impecables. Pero, como si se tratara de un foto-reportaje de corte social, la belleza en sí misma no es lo que se busca enfocar. Acá abundan los planos medios y generales, con una cámara estática, que aunque pareciera siempre sacar lo mejor de lo que está mostrando, nunca se desvía de su función como herramienta narrativa. Este principio práctico recorre a la película en su totalidad, incluyendo su muy acotada duración, casi como una declaración de intenciones que evita al espectador cualquier tipo de relleno o momentos que no sean realmente necesarios. También son así los diálogos: breves y al hueso, dejando en manos de los actores la tarea de darles vida, lo que a su vez es sanamente limitado por la contención emocional que exhiben los personajes.

lombre-des-femmes-03En este aspecto es donde reside quizás el único pero en “A La Sombra De Las Mujeres”. Pierre, el protagonista, es en extremo desagradable y, dado que la cinta evita entregar muchos detalles de trasfondo sobre sus personajes, resulta difícil empatizar con su situación. El documentalista parece a ratos estar a punto de convertirse en una especie de antagonista, pero es rescatado por un guión que no se decanta por distribuir los roles dramáticos tan fácilmente. A pesar de que se nota que este efecto es intencional, termina siendo demasiado, lo que provoca algo de alejamiento hacia la que, después de todo, es su historia.

En contraposición a Pierre, Manon es imposible de odiar. Aunque caiga en conductas a veces tan poco sensibles como las de su marido, una mezcla entre su expresión facial, su voz y su personalidad (atenta y generosa, donde su marido es frío y egocéntrico) vuelven imposible no perdonarla y ponerse de su lado. Parte importante de lo que logra este efecto está en el equipo de vestuario y maquillaje, donde la preocupación para que la actriz nunca se vea muy arreglada ni recargada, añaden a su sencillez algo que el cine hollywoodense con su fijación por los peinados perfectos en todo momento está a años luz de entender.

Teniendo en cuenta que el centro de la historia es la infidelidad y cómo esta choca de frente contra un matrimonio sumamente codependiente, llama la atención lo poco explosiva que es la narración. En ningún momento hay algún momento de catarsis gritona y violenta, bañada de llantos y fluidos. Lo lombre-des-femmes-02que no quiere decir que no haya momentos terribles, sólo que estos no son precedidos por segmento tras segmento donde la tensión se vaya juntando hasta alcanzar un nivel de masa crítica. Más bien ocurren como capítulos de igual peso e importancia que una conversación en un café o un desayuno. En vez de empezar a aumentar en densidad, el conflicto es trabajado como un sedimento, apuntado más a las raíces de la relación que a sus ramas.

Este enfoque más expositivo que conflictivo, se puede relacionar directamente hacia una suerte de juego interno con la profesión de los protagonistas. Si a esto se le suma las breves apariciones de una voz en off, que puntúa la historia para después desaparecer por a veces más de veinte minutos, la sensación de estar viendo un documental sobre los conflictos matrimoniales de los protagonistas se vuelve cada vez más envolvente. Tanto este elemento, como la relación de los personajes, sus personalidades y, en resumen, todos los aspectos gravitantes de la cinta, terminan por cuajar perfectamente en el muy logrado tercer acto de la narración.

“A La Sombra De Las Mujeres” es una verdadera rareza dentro de la cartelera local. No tanto por su calidad, sino por su calma y preponderancia del tacto sobre las explosiones. Cabe destacar nuevamente su muy amena duración (1 hora y 13 minutos), para terminar por tildar a esta película de imperdible.

Por Lucas Rodríguez

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