
Desde que se supo que los White Stripes se plantearon no volver a realizar una gira nunca más, debido a los problemas de salud de la baterista Meg White, que podrían mantenerla alejada de los escenarios durante un buen tiempo, o en el peor de los casos, para siempre, hace pensar variadas posibilidades. Primero, que una banda sin tocar en vivo no es una banda. Segundo, puede ser una mejor motivación creativa, como lo hicieron los Beatles. Tercero, la salud ante todo, entre otras más.
El 11 de septiembre de 2007 se aviso que Meg sufría de ansiedad aguda y para el 12 ya se había anunciado la cancelación del tour “Icky Thump” que incluía tanto fechas en Estados Unidos como en el Reino Unido. Sin embargo, su guitarra, tecladista, cantante, hermano o ex marido Jack White, ya ha adelantado que el grupo podría seguir el camino que tomaron los Beatles en los 60 y dejar de tocar en directo, si esto no afecta a la salud de Meg.

Jack White explicó que de momento no hay fecha de regreso y que depende de cómo evolucione la enfermedad de Meg, que le impide viajar. “Si no puedo volver a realizar una gira nunca más para mí no supone ningún problema”, afirmó el cantante y compositor del grupo durante una entrevista en el diario Los Angeles Times, señalando que “los Beatles lo hicieron” en los 60. “Si algo no está funcionando y es malo para ti, tienes que pensar otra forma de abordarlo y de mirarlo, y eso es lo que creo que está haciendo Meg”, agregó el guitarrista.
Es ahí el gran dilema, quizás una banda minimalista como The White Stripes puedan darse ese lujo, ya que, el presentarse en vivo es el pilar, mejor dicho el corazón bombeador de un cuerpo sonoro de lo que seria una banda.
Pero recordemos el camino que ha recorrido hasta entonces el dúo norteamericano. Lanzaron su primer álbum homónimo en 1999, el cual, es un disco furioso y áspero, la potencia en su sonido caracterizaron los nuevos acordes contemporáneo, matizado con influencias norteamericanas. Su segundo lanzamiento, “De Stijl”, en el 2000, fue el punto clave de lo artístico que llega hacer White Stripes, en donde la banda tuvo un acercamiento de su música e imagen.

White Blood Cells (2001), su tercer disco, fue su primer éxito mediático ha nivel internacional. El disco fue destacado y aclamado en el Reino Unido y obviamente luego en los Estados Unidos, convirtiéndolos en una de las bandas más elogiadas del 2002. El single “Fell in Love With a Girl”, cuyo video clip fue realizado con Lego, ayudo a captar mayor atención del publico hacia el dúo.
“Elephant” (2003) fue la consagración de los Stripes en el orbe. El cuarto álbum fue liderado por su popular hit, “Seven Nation Army”. También incluye la canción “The Hardest Button to Button” y un cover de Burt Bacharach, “I just don’t know want to do with myself”. El popular acorde “pan pan pan pan pan pannnn pannn” fue incluso llevado a los cánticos de las barras bravas del fútbol en Europa.
Con “Get Behind Me Satan”, la banda logró la siempre costosa consolidación, en un quinto disco que matizo bastante el clásico sonido de la banda junto al también característico blues norteamericano, en donde Jack White sumo teclados a sus composiciones. Además ese mismo año y bajo la gira promocional de “Get Behind Me Satan”, The White Stripes visitó Chile el 24 de Mayo 2005 en el Estadio Víctor Jara, ofreciendo su show fuera de lo común y su atractiva puesta en escena. Dicho show quedará dentro de la historia, si es que el dúo se aleja definitivamente de los escenarios. Además Jack White el 2006 formó parte de The Raconteurs, junto a Brendan Benson, Patrick Keeler y Jack Lawrence, y lanzaron su primer álbum “Broken Boy Soldiers”.

El año pasado se lanzó “Icky Thump”, disco que potenció la madurez y estabilidad sonora del dúo de Detroit, es más este sexto disco será recordado por no ser promocionado en vivo, pese a lo destacado que fue, pero la enfermedad de Meg White es la primordialidad y por esas “casualidades” pone de nuevo en boga a uno de las agrupaciones más atrayentes de la última década en la escena norteamericana.
Por Ricardo Dachelet Q.
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